Honduras
La Bandera Nacional, ondeando imponente al compás del viento en la cúspide del Monumento a la Paz, fue como un abrazo de bienvenida.
La magnífica obra que representa el anhelo de paz de los ciudadanos de Tegucigalpa y Comayagüela es desde ayer, oficialmente, el Símbolo de la Identidad y Orgullo de los Capitalinos.
En un acto lleno de civismo, que coincidió con el 433 aniversario de Tegucigalpa y la feria del patrón San Miguel Arcángel, el alcalde Ricardo álvarez hizo la declaratoria apoyando la iniciativa de diario EL HERALDO.
El mirador del monumento, ubicado en el cerro Juana Laínez, se convirtió en una fiesta cívica y cultural.
Y fue el cierre con broche de oro de un mes completo en el que los lectores del diario votaron a través del especial en www.elheraldo.hn por su ícono favorito, eligiendo al Monumento a la Paz entre 12 propuestas.
El acto al cual asistieron los hermanos Rosamaría y Francisco Prats, hijos del desaparecido ingeniero Francisco Prats Vives, creador de la emblemática obra en 1948, fue un reecuentro con el amor por la ciudad y una oportunidad de exigirles a las autoridades mayor seguridad en estos tiempos difíciles.
El ahora símbolo de los capitalinos fue bendecido por el padre Rafael Alvarado.
El sacerdote pidió a Dios la bendición para que la emblemática obra mantenga firme el propósito de justicia y bien común. "Bendice oh Dios nuestros corazones para que amándote a ti sobre todas las cosas, amemos también estas obras que con el paso de los años no han decaído sino que mantienen firme el propósito por la justicia y el bien común que brota del Evangelio", dijo.
Asimismo, pidió porque miles de visitantes que cada semana se reúnen en este monumento, encuentren en sus sólidas bases la paz, la alegría y la esperanza que tanto anhelan.
Y unos minutos después, las voces suaves de los pequeños del Coro de la Escuela Experimental de Niños para la Música, interpretaron las gloriosas notas del Himno Nacional, que dio paso al acto lleno de simbolismo que duró unos 40 minutos.
Por su parte, el alcalde álvarez elogió la iniciativa de EL HERALDO a través de la sección Metro y reconoció que fue el deseo de paz latente en los ciudadanos lo que logró que fuese elegida esa obra. "No busquemos culpables... encontremos en este monumento la inspiración para la compasión... hacia los demás y hacia nosotros mismos para que tengamos paz...", dijo álvarez en su intervención.
Y recordó el legado de su creador Francisco Prats Vives.
"No sé qué pasaba por la mente y el corazón a Prats al pensar este monumento.... ni sé si se imaginó que algún día los capitalinos voltearían sus cabezas y erigirían este monumento como el símbolo más representativo de la capital...", apuntó.
Mientras, el director ejecutivo de EL HERALDO, Carlos Mauricio Flores, definió la elección del monumento como un grito de los capitalinos que reclaman paz.
"Hoy, desde este extraordinario monumento, desde donde podemos divisar nuestra querida capital, desde aquí, donde flamea nuestro sagrado símbolo nacional, diario EL HERALDO proclama no solo su amor a la Patria sino su compromiso por conquistar una verdadera paz para todos los hondureños".
Pero, quizá la nota sobresaliente del acto fue la interpretación de la Oración del Hondureño con música que hicieron los alumnos del coro de la Escuela Experimental de Niños para la Música.
Además de la entrega de reconocimientos para los hermanos Prats y el alcalde Ricardo Álvarez. Lo que siguió fue la develización de una placa conmemorativa con la leyenda "La Corporación Municipal del Distrito Central declara al Monumento a la Paz como Símbolo de la Identidad y Orgullo de los Capitalinos, a iniciativa de diario EL HERALDO.
En el marco del 433 aniversario de Tegucigalpa, los capitalinos han elegido esta emblemática obra, que en sus ocho pilares sostiene el anhelo de paz de los hondureños y entre sus sólidos anillos encierra celosamente la identidad de todo un pueblo".