Honduras
Lo que inició como una noche lluviosa terminó en tragedia luego que un deslave en la colonia El Carrizal zona 2, al norte de la capital de Honduras, cobró la vida de una señora de 69 años.
Cándida Izaguirre Ochoa dormÃa tranquilamente cuando su humilde vivienda de madera y zinc fue destruida por las piedras que cayeron desde la parte superior del cerro que durante años le brindó un lugar donde reposar.
Esta mañana en medio del dolor y la destrucción que les rodea, familiares de doña Cándida lloran su partida y se preparan para enterrarla.
Por un milagro, el nieto de doña Cándida, un joven de 17 años que se encargaba de cuidarla, sobrevivió debido a que al momento del suceso se estaba guarneciendo de la lluvia en una casa vecina, según relató Daniel Villalobos, padre del adolescente.
El deslave fue provocado por la acumulación de agua en la tierra, luego de las fuertes precipitaciones que ayer causaron inundaciones y deslaves en la capital
El incidente ocurrió entre las 9:30 y 9:45 de la noche del viernes y pese a que vecinos y bomberos se unieron rápidamente para sacarla, los esfuerzos fueron inútiles debido a que en su vivienda fue donde cayeron la mayor cantidad de rocas y lodo, sepultándola viva.
Junto a la vivienda de doña Cándida se encontraba la casa de Carlos RamÃrez quien junto a su familia logró escapar de la muerte.
Carlos RamÃrez relató a EL HERALDO que él junto a su esposa e hijos de 16 y 11 años "logramos sobrevivir de milagro" debido a que las fuertes lluvias no les permitieron escuchar el estruendo provocado por el deslave y supieron que algo iba mal cuando vieron que una de las paredes de madera cedÃa y fue en ese momento cuando salieron corriendo.