Honduras
Pese a la dramática situación en la que viven, decenas de familias que continúan en los albergues mantienen puesta su esperanza en que tendrán una vivienda popular.
Estas personas que ayer cumplieron 14 dÃas de permanecer en hogares temporales, luego de que las lluvias destruyeran sus humildes viviendas, solo piden que no los abandonen.
El hecho de que las autoridades hayan reconocido los terrenos y que hablen de la construcción de las primeras 70 viviendas en la salida a Olancho llenó de ilusión a don Bartolomé Cerrano, quien junto a su esposa y sus ocho hijos permanecen en una clÃnica de La Sosa.
Las lluvias del lunes anterior los dejaron en la calle luego de que un alud de tierra soterrara su humilde vivienda de madera en el sector de la Mololoa.
Ayuda humanitaria
Al albergue habilitado en la colonia La Sosa, cerca del centro José MarÃa Casco, se hizo presente personal del Programa Mundial de Alimentos (PMA), quienes les llevaron vÃveres a las familias que ahà siguen.
Dilcia Isabel Figueroa, una de las alojadas en el albergue, dijo que la ayuda es de gran importancia porque no tenÃan alimentos que comer.
Dos familias de este albergue fueron trasladadas a una iglesia evangélica en el sector de la Mololoa para que asà no estén aglomerados y se les brinde una mejor ayuda.
En el centro comunal de la colonia Roberto Suazo Córdova, en el que hay 22 familias afectadas por la falla geológica, la situación es igual de calamitosa. Yeni Suyapa MartÃnez, una de las afectadas, suplicó a las autoridades municipales reubicarlos cuanto antes, pues la zozobra y la desesperanza los ahoga cada dÃa que pasan en el albergue.