Honduras
La llovizna pertinaz que desde ayer cubre la ciudad y que solo cesa por breves minutos hace aumentar la preocupación de Rosa Zerón, una capitalina residente en la colonia Guillén. Para esta mujer de 52 años, vivir en una zona de riego expuesta a deslizamientos es un problema serio, más cuando su casa está a punto de caer y que no se sale por no tener adónde ir.
Hace dos años Zerón se fue a alquilar y tuvo que regresar a su vivienda, por no contar con recursos para seguir pagando.
Lo que hace es que por las noches se va a dormir a casa de su hermano, aunque la vivienda de este puede sucumbir de un momento a otro.
"Yo sé que vivo en una zona de peligro, pero cuando uno no tiene adónde ir se arriesga a quedarse en su casa, aunque sea peligroso", manifestó la afectada, mientras elevaba sus ojos al cielo encapotado.
Más tempestad
Y es que los pronósticos de lluvias no son halagadores.
De acuerdo al Servicio Meteorológico Nacional, se esperan más precipitaciones para las próximas horas.
La tendencia indica que serán días de mucha humedad que dejarán los suelos saturados de agua y propensos a derrumbes.
La prevención se orienta a las zonas vulnerables declaradas en emergencia en sesión de corporación municipal.
Entre estas zonas y de las que ya se reportan damnificados se encuentran: Primero de Diciembre, Nueva Santa Rosa, Suazo Córdova, Altos de la Miramesí, Sagastume y Guillén, donde se han dado deslizamientos, derrumbes y varias viviendas que han quedado inhabitables.
Actualmente el territorio nacional, y particularmente la capital, es afectado por un sistema de baja presión que se ubica en el Golfo de Honduras y otro fenómeno que se ubica en el Pacífico.
"Lo que está sucediendo es que ambos fenómenos, aunque con probabilidades muy bajas de convertirse en huracanes, tienen afectada la capital", explicó Julio Quiñónez, subgerente del Comité de Emergencia Municipal (Codem).
Si bien y de acuerdo a la versión de los expertos el Distrito Central no necesita de un huracán para que se provoque el colapso, es necesario mantenerse en alerta permanente.
Se estima que tres días consecutivos de precipitaciones, es decir de viernes a domingo, podrían dejar cien milímetros de agua acumulada, de ser así podría declararse la alerta roja en el Distrito Central.
Por ejemplo para este día, donde se espera que las lluvias arrecien sobre la ciudad y que provoquen deslizamientos, podrían dejar entre 40 y 60 milímetros de agua.
"Esto nos afectará por la humedad, pues si permanece suave hay mucha saturación y llega un momento en que no se soporta el peso, y las zonas de falla o de deslizamiento empiezan a ceder", comunicó Quiñónez.
Los umbrales de alerta revelan que en las últimas tres semanas ha llovido más de lo que se espera en tres meses.
Se sabe que en cada temporada de invierno existe un promedio de lluvias, para este año se ha logrado superar.
"El año pasado fueron 170 milímetros más de lluvia sobre el promedio normal y este año ya vamos por un 125", indicó el funcionario municipal.
La preocupación es latente, pues aún faltan 15 días de octubre y todo noviembre con muchas probabilidades de lluvias intensas.
Aunque por unos días las precipitaciones cesaron en la ciudad, los suelos han quedado saturados y mantienen su nivel de humedad
Aleta amarilla
Ayer, de acuerdo al comportamiento de la llovizna, la Alcaldía Municipal analizaba la posibilidad de declarar alerta amarilla en aquellos sectores afectados por las fallas y que anteriormente estaban bajo emergencia.
El Comité Permanente de Contingencias (Copeco) mantiene al departamento de Francisco Morazán en alerta verde.
La alerta amarilla en el municipio del Distrito Central estaría orientada a la prevención y a la realización de evacuaciones de ciudadanos que habitan en las zonas de riesgo.
Entre estos sectores se mencionan no solo los decretados recientemente por la Alcaldía, sino que se incluirían otros que al momento no presentan derrumbes, pero que sí están expuestos como la Campo Cielo, El Berrinche, Las Torres, entre otros bloques de deslizamientos donde se podrían activar fallas.
El propósito es hacer que las personas que habitan en las zonas de riesgo tomen conciencia y que voluntariamente acepten ponerse a salvo del peligro y trasladarse junto con su familia a los albergues que estarían habilitados de manera temporal.
Según el subgerente del Codem, los ciudadanos están tomando conciencia de la importancia de trasladarse a los albergues temporales con el propósito de salvar sus vidas.
"La gente va teniendo un grado de conciencia más alto en comparación que años anteriores y esto resulta importante", manifestó el funcionario. El Codem, al igual que Copeco, hacen un llamado a las personas que habitan en lugares de riesgo a que permanezcan en alerta, alejarse de las quebradas y estar pendiente de las crecidas de los ríos.