Honduras
Es la segunda ocasión en que el Colegio de Arquitectos de Honduras (CAH) está bajo la dirección de una mujer.
Con su experiencia y el claro conocimiento de los problemas que enfrenta la ciudad, la arquitecta Emelda Canizales Casco plantea la urgente necesidad de poner un alto al descomunal e indebido crecimiento urbano que vive la ciudad; la “falla” más activa y peligrosa que tiene.
En el momento justo en que el invierno ha develado una vez más la vulnerabilidad de la capital y la falta de aplicación de un plan maestro de ordenamiento territorial, la profesional pone a disposición el CAH para apoyar la reconstrucción del país.
Hizo un público llamado a las alcaldías y a la Asociación de Municipios de Honduras (Amhon) para que se dejen asesorar por el criterio profesional.
La carismática profesional habló en exclusiva con EL HERALDO de su reto y de los aportes que está dispuesta a ofrecer por el desarrollo de esta ciudad.
Es la segunda mujer en ostentar el cargo. ¿Cuáles son los retos que asume al frente del CAH?
Estamos muy conscientes de que es todo un reto, pero lo asumimos con humildad, responsabilidad y compromiso.
Nuestra mística de trabajo contempla entre sus ejes la proyección social con la comunidad y el fomento de la solidaridad. Es por ello que ante esta crisis que vive no solo la ciudad, sino el país entero, se requiere de la participación de los profesionales, y decimos presente. Nos ponemos a disposición de la reconstrucción del país. Estamos comprometidos y por eso trabajaremos en proyectos de planificación, análisis, estudios y levantamientos topográficos en terrenos donde se está pensando levantar los hogares de los damnificados.
¿Cuál es la situación real de la capital que ve este gremio profesional?
El colegio ha trabajado intensamente con el apoyo de la Alcaldía y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) en estudios, y definitivamente el crecimiento urbano nuestro, que no lo hay, ha sido la peor falla en la capital. El CAH trabaja en el estudio para diseñar la urbanización y llevar a cabo el inicio de un crecimiento ordenado.
¿Cuál es el compromiso del CAH para mejorar la ciudad?
Créame que estamos muy comprometidos. En las gestiones anteriores nació el Centro de Información Urbano Regional (CIUR). En esta biblioteca virtual con fines de investigación sobre temas urbanos, converge una serie de planos, estudios, estadísticas, mapas y proyectos, tiene el fin de convertirse en la herramienta de consulta de las autoridades, inversionistas, constructores y todo el pueblo para que prevea riesgos de desastre. El problema histórico ha sido que caemos en desgracia año con año porque no prevenimos. Está demostrado que es más favorable prevenir que reconstruir la ciudad o las zonas afectadas.
¿Qué vigilancia habrá para que cada estudio del CAH no se quede en papel y sea aplicado por las autoridades?
Con los estudios del CIUR nos encontramos en la etapa de socialización. Hemos visto una participación activa tanto de la Alcaldía como de la Comisión Permanente de Contingencias (Copeco). Es que este es un instrumento que, si se sabe utilizar, va a ser de mucha utilidad porque no solo es para arquitectos, sino para todos, que se informen sobre cuáles son las zonas de riesgo y dónde les conviene construir. Es información que permite tomar acciones y prevenir que ocurra un desastre. El documento ya ha sido entregado a la Alcaldía, pero nosotros no queremos quedarnos a nivel de Distrito Central, lo ideal sería que se ampliara a nivel nacional.
En cuanto al Código de Construcción, ¿cual será su papel para lograr su aplicación?
Nuestra participación es cercana y conjunta con las alcaldías; sin embargo, aprovecho para extenderles la invitación a que aprovechen los conocimientos del colegio profesional. Hemos ofrecido nuestro apoyo técnico pues las alcaldías carecen de oficinas técnicas y no pueden identificar un problema, planificarlo, presentar un proyecto y mucho menos desarrollarlo.
Cada municipio debe aprovechar la mano que les estamos extendiendo como profesionales, que sepan que cuentan con profesionales que les pueden ayudar no solamente al ordenamiento territorial sino al desarrollo urbano y a la planificación de sus ciudades. Por eso hacemos extensiva la invitación a la Amhon. Consideramos que podemos aportar mucho a esta meta de prevención de desastres y al desarrollo urbano.
Es necesario actuar no solo momentáneamente ni con paliativos de cara a la adversidad, sino con políticas públicas bien claras y definidas para que todo mundo las cumplamos y así evitamos los riesgos.
¿Cuál es la apuesta de crecimiento urbano que recomienda para la capital?
La única recomendación sería que se aplique el plan maestro de ordenamiento territorial que ya existe y solo falta ponerlo en práctica. Hay que crear conciencia en la mayoría de la población porque no estamos acostumbrados a crecer ordenadamente pero es necesario. Hay que empezar a educar a la gente sobre que no se puede ir a vivir a las zonas de riesgo porque ponen en peligro sus vidas y las de sus familias. Aquí la Alcaldía tiene que hacer una campaña de educación y prohibición para que la población tenga conciencia de que no se puede ir a vivir a las orillas de los ríos, zonas que están catalogadas de alto riesgo.
¿Tiene posibilidades la capital de tener aún un crecimiento urbano?
Claro que sí. De hecho se está haciendo un estudio, a través del proyecto del CAH, El Arquitecto del Barrio, en donde se hacen los perfiles de desarrollo de las zonas marginales.
La apuesta es que se debe hacer un análisis en toda la ciudad porque hay zonas que pueden recuperarse, pero con los estudios respectivos de respaldo que garanticen que estas zonas serán una oportunidad segura para la población menos favorecida.
¿Qué se ha logrado con El Arquitecto del Barrio?
Ha sido bien interesante esta iniciativa porque muchos han calificado esta carrera como “elitista” y no lo es, al contrario, somos muy accesibles. Hemos logrado un acercamiento significativo con las zonas afectadas, son aproximadamente 16 colegas los que están trabajando en zonas marginales donde se han hecho los planteamientos y perfiles de proyectos para desarrollar esas comunidades. A través de El Arquitecto del Barrio se han impulsado proyectos con organismos internacionales.
¿Para Comayagüela hay alguna propuesta del CAH?
Para el rescate de Comayagüela se tienen cinco propuestas. El primer perfil comprende la recuperación de zona de inundación del barrio Abajo. El segundo, la recuperación de la ribera del río Choluteca y viaducto entre la primera y octava avenida. La tercera es una propuesta urbanística para la octava avenida. La otra es la organización de los mercados y patrimonio cultural turístico y la última se trata de la zona peatonal de Comayagüela para convertirla en Peatonal Segura.
Perfil
Nombre: Emelda Marina Canizales Casco.
Profesión: Arquitecta y máster en Ingeniería de la Construcción y Gerencia de Proyectos.
Cargo: Presidenta del CAH y gerente y propietaria de la constructora Canizales y Asociados Arquitectos.
Experiencia: Ejecutora y supervisora de obras como hospitales, estacionamientos, centros de salud, clínicas y centros educativos a nivel nacional, puentes peatonales, polideportivos y residenciales.