Honduras
Más tardaron en construir sus humildes viviendas de madera que en destruirlas.
Con tristeza y resignación, unas 150 familias que habÃan invadido un terreno privado en Altos de la Merrian, contiguo a la colonia La Pradera, atendieron la orden de desalojo emitida por la Corte Suprema de Justicia (CSJ) que debÃa hacerse efectiva a partir de las 6:00 de la mañana.
De nada sirvió la protesta que protagonizaron los afectados el miércoles anterior frente a este poder del Estado, pidiendo la revocación de la orden.
El dÃa soleado que predominó ayer se volvió oscuro para estas familias de escasos recursos económicos que han quedado a la intemperie.
Cada martillazo que don José MartÃnez daba en las vigas para desclavar las láminas que le llevó dos meses adquirir hacÃa eco en su perturbada mente, preguntándose una y otra vez adónde irÃa con su esposa y sus tres hijos de pan en mano.
El mismo sentimiento de desesperación se evidenció en el rostro desencajado de doña Mary Flores, de 52 años, una humilde madre de cinco niños que halaba sin rumbo fijo los pocos enseres domésticos que tenÃa.
"Nosotros no tenemos dinero y acá habitábamos pobremente, sin agua potable y con muchas carencias, pero estábamos dispuestos a pagar en cuotas el terrenito que ocupábamos. Ahora qué va a ser de mà y mis hijos", dijo consternada la señora.
Durante toda la mañana los jefes de familia y las mujeres se dedicaron a desmontar las viviendas que habÃan asentado en el predio hace unos años.
Estos capitalinos confiaban en que la orden no se llevarÃa a cabo pues no está claro quién de los tres supuestos propietarios reclama los predios, empero, se ejecutó.
Los afectados aseguran que el predio pertenece al Instituto Hondureño de la Niñez y la Familia (Ihnfa), pero hay dos supuestos dueños particulares que exigen la recuperación del extenso terreno de aproximadamente 3 manzanas.