El fenómeno mediático y popular en torno a Susan Boyle, una desempleada escocesa de 47 años convertida en celebridad gracias a su voz y al programa de televisión Britain’s got talent (“El Reino Unido tiene talento”) sigue creciendo.
Más de 26 millones de personas han visto en YouTube la interpretación de la canción I dreamed a dream (“Soñé un sueño”) del musical “Los miserables”, con la que Boyle también sorprendió a los 11.3 millones de personas que la vieron cantar en directo el pasado sábado a través de la cadena de televisión británica ITV.
Otras 2.3 millones de personas han entrado a la página de Britain’s got talent para verla y Susan Boyle ha sido el tema más tratado en la red social de internet Twitter, donde actores de Hollywood como Demi Moore y Ashton Kutcher -con 1.6 millones de seguidores- han expresado su admiración por esta escocesa.
¿Quien es?
Boyle, que invierte buena parte de su tiempo como voluntaria en una iglesia de Blackburn, una pequeña localidad próxima a Edimburgo, y que vive sola junto a su gato Peebles, es una trabajadora social en paro cuyas aptitudes artísticas hasta ahora solo eran conocidas por los parroquianos que frecuentaban el karaoke local.
A su voz excepcional se unen una timidez y sencillez que han cautivado al público de todo el mundo y que le han convertido en la gran favorita para el triunfo final en Britain’s got talent, uno de los shows televisivos con más audiencia en este país.
En la gala que le ha hecho famosa, manifestó que nunca ha sido besada y que su sueño siempre fue dedicarse a la canción, pero que nunca había encontrado la oportunidad para hacerlo. “Me apunté a la competición porque quería darle una oportunidad a la canción. Al principio me resultó desquiciante para los nervios, pero una vez que me tranquilicé y empecé a cantar, pensé que la audiencia me aceptaba un poco más. A partir de ahí, me relajé y empecé a disfrutarlo”, declaró.
El pasado 11 de abril, los tres miembros del jurado y las 3,000 personas que estaban en el teatro donde se grabó la gala la recibieron con escepticismo e incluso risas, dado su aspecto desaliñado, pero bastaron 3 minutos de canción para que Boyle se convirtiera en una sensación.
Fue la primera gala de este programa, pero las casas de apuestas del Reino Unido, país en el que se apuesta por todo, ya le consideran como la gran favorita para hacerse con el premio final. En la última semana ha concedido más de 60 entrevistas y los vecinos de Blackburn han vivido rodeados de reporteros de medios de todo el mundo, deseosos de conocer la historia de esta mujer, la menor de una familia de nueve hijos que sufrió cierto retraso de aprendizaje durante su infancia por problemas al nacer. Los tres miembros del jurado y las 3,000 personas que estaban en el teatro donde se grabó la gala la recibieron con escepticismo e incluso risas, dado su aspecto desaliñado, pero bastaron 3 minutos de canción para que Boyle se convirtiera en una sensación.
Una estrella naciente
Ha sido entrevistada por la CBS y por la CNN para el programa de Larry King, se espera una próxima aparición en el programa de Oprah Winfrey y hasta el Washington Post la ha llevado a su portada.
De momento, ella parece inalterada por este sorprendente y súbito salto a la fama y se limita a manifestar que “ha sido una semana bastante ajetreada” y que “no esperaba una reacción así”. “Al principio todo me pareció un poco extraño, pero me gusta que me hagan caso y me podría acostumbrar a ello. Me lo estoy tomando todo con calma”, ha manifestado en las entrevistas.
Los responsables del programa se frotan las manos y su director, Simon Cowell, que hace también el papel de “jurado malo”, dice ya que Boyle llegará a estar en lo más alto de la lista de ventas tanto en el Reino Unido como en Estados Unidos.
Max Clifford, uno de los relaciones públicas más influyentes del Reino Unido y representante de Cowell, aseguró al diario The Guardian que no ha visto nunca algo parecido al “fenómeno Boyle” y lo atribuyó a la inmediatez que propician las nuevas tecnologías y a que se trata de un personaje con gran atractivo para el público.
YouTube y Twitter han jugado un papel decisivo, pero para Clifford la clave es que “al público le gusta la gente con aspecto de desamparo que es capaz de demostrar que los sueños se pueden hacer realidad aunque no se tenga la belleza de una actriz de cine”.
No obstante, Clifford reconoce que el estallido mediático de Boyle tuvo una cierta preparación: “las cartas estaban marcadas antes de la gala. No hay duda que la gente del programa ya la seguía. Simon (Cowell) llevaba semanas hablándome de ella”.
Película de su vida
Productores de Hollywood ya están interesados en rodar la historia de su vida, pero ¿quién sería la protagonista? Es aquí donde entra su compatriota Catherine Zeta Jones quien, con nueve años menos, se ha interesado en encarnarla.
Así lo informa el periódico británico Daily Mail, que agrega que James Cameron, el director de Titanic es otro de los interesados en la inminente película basada en la vida de la concursante de Britain’s got talent.
A pesar de que la belleza de la mujer de Michael Douglas la aleja mucho del personaje que estaría interesada en representar, una fuente de la organización del programa de talentos británico ha asegurado al rotativo que la suya “es una de las tantas solicitudes que se han recibido para rodar la historia de Boyle”.
“Todo el mundo quiere estar asociado con ella, porque es lo más grande del mundo”, ha añadido la fuente del Daily Mail. Sin embargo, aún no existe confirmación alguna por parte de los publicistas de la actriz en Estados Unidos ni en Inglaterra.
Cambio de imagen
Recientemente, Susan Boyle se dejó ver en la localidad cercana a Edimburgo donde vive, con un vestido floreado, el pelo arreglado y una chaqueta de piel, luego de admitir ante los medios británicos que después de haberse visto en la TV se dio cuenta de que su aspecto era algo descuidado y que quería cambiarlo.
Pese a que le confesó al periodista de CNN Larry King que no pensaba cambiar en lo más mínimo, Boyle admitió a los medios británicos que después de haberse visto en televisión se dio cuenta de que su aspecto era algo descuidado y que quería cambiarlo. Su vestimenta ya ha sido motivo de debate en Estados Unidos, y hasta la actriz Rossie ODonnell comentó sobre el asunto expresando su deseo de que Boyle mantenga su apariencia humilde y desarreglada como ejemplo para otras personas como ella discriminadas por su aspecto.
Sin embargo, Boyle, que se dedica a labores de voluntariado en su barrio y que admite que nunca ha sido besada, no ha dado un giro radical a su aspecto y al parecer la chaqueta que lucía al salir de su casa la había comprado en unos almacenes de ropa a bajos precios.
