Honduras
Tres o cuatro semanas atrás, mientras preparaba el material sobre el centro ceremonial de Pulhapanzak, me entrevisté con Óscar Neil, jefe de la Unidad de Arqueología del Instituto Hondureño de Antropología e Historia.
Entre la búsqueda de documentos que me apoyaran en el reportaje, Óscar me comentó sobre unos grabados que acababa de encontrar en el parque La Leona.
Al mostrarme las fotografías que había tomado, no pude menos que caer al suelo de la sorpresa. Los grabados son exquisitos y lo más sorprendente, son prácticamente desconocidos para la gran mayoría de capitalinos.
Impresionado con el hallazgo, le ofrecí a Óscar en ese mismo momento, que utilizará las páginas de Rincones para mostrar a la capital su hallazgo. Esto es lo que Óscar escribió:
“Huella de la antigua Casa Presidencial y edificio desconocido.
En el centro del parque Manuel Bonilla o parque La Leona, como tradicionalmente se le conoce, se encuentra el monumento de homenaje póstumo a Manuel Bonilla.
Al costado lateral izquierdo y en la parte posterior del pedestal del monumento, en las lápidas de mármol que recubren el pedestal, están grabadas dos imágenes. Imágenes que a manera de fotografías en piedra, captaron un momento de Tegucigalpa en el tiempo, la Tegucigalpa de Manuel Bonilla.
Estos grabados pasan casi inadvertidos por la gente que visita este hermoso parque, construido entre 1910 y 1920.
El artista que los plasmó es anónimo, pues en todo el monumento solo una letra B está plasmada, justo abajo del bajo relieve central; quizás una inicial del nombre del artista, no lo sabemos.
Una de estas imágenes es la antigua Casa Presidencial, un edificio de alma de madera y que hoy ya no existe más, pues fue demolida para dar paso al nuevo Congreso Nacional en ese mismo sitio.
La otra, es una imagen de un edificio desconocido pero muy probablemente que este desaparecido hoy en día o tal vez modificado a tal grado que sea irreconocible, pero que en el gobierno de Manuel Bonilla muy probablemente tuviera una importancia relevante, pues el artista que lo plasmó en mármol lo vincula directamente con el ex presidente.
Es curioso notar que el costado lateral derecho del pedestal no está grabado, este lado no presenta ninguna imagen. ¿Quedo pendiente, quizá?
La traza urbana de Tegucigalpa y sus edificios han sufrido grandes cambios a través del tiempo, sobre todo en el siglo XX, siendo su imagen cada vez más diferente para las personas que conocieron la ciudad a principios del siglo XX.
Sin embargo, estos edificios no solo quedaron plasmados en la memoria de la gente que los vio en pie, sino que grabados en pinturas, fotografías o, como en este caso, a los costados derecho e izquierdo del pedestal del monumento al ex presidente Manuel Bonilla.
Ellos dan testimonio de la historia de la ciudad y nos hacen reflexionar sobre el patrimonio inmueble perdido”.