Honduras
Café Tacvba estaba a puntó de subir al escenario y Rubén Albarrán , vocalista principal, decidió dedicar unos minutos para hacer un llamado a la conciencia del público hondureño.
El músico es parte de la campaña “Vamos al Grano” que es impulsada por Oxfam International y que está destinada a apoyar a los pequeños productores agrícolas de Honduras.
A continuación sus declaraciones.
¿Cómo decidió ser parte de esta campaña?
Somos un grupo que casi cumple 20 años y nos hemos dado cuenta que tenemos cierto poder de convocatoria y nuestras acciones y expresiones son magnificadas a través de los medios y les llegan a muchas personas.
Utilizando este poder nos gusta servir a las causas que nos parecen convenientes.
¿Por qué poner atención a la agricultura?
La agricultura es una de las actividades humanas principales porque todos tenemos la costumbre de comer.
Es necesario que lleguemos a un punto en el que todas las personas tengamos acceso a alimentación pero de calidad, que los productores tengan la facilidad de poder trabajar y entregarnos sus frutos es algo muy importante.
Es necesario hacer conciencia en el público de que existen muchos problemas, muchos resagos dentro de los diferentes gobiernos en cuento a las reformas agrarias y que hay organizaciones como es el caso de Oxfam, que están tratando de solucionar estos problemas para llevarlos a un mejor término.
¿Qué le diría a los que toman las decisiones?
Difícil, porque no creo tener una mente muy cercana a los que toman las decisiones.
Pero podría decirles que sería bueno que todos nos acercáramos a la tierra para empezar a aprender, es el oficio por excelencia humano.
Acercarnos a la tierra nos haría caer en cuenta de la indiferencia a la que hemos llegado, de cuánto nos hemos alejado de la naturaleza y de nuestro ser.
En este momento en el que todo es más acelerado, lo que necesitamos es un poco de silencio, de alentar el paso y ver crecer lo que comemos.
Porque de repente pensamos que son solo objetos que vamos y compramos y no es así es la pura vida, y si estamos comiendo es gracias a la madre tierra y no a los que toman las decisiones.
Ellos al igual que nosotros van a una tienda dan un pedazo de papel y ya tiene algo de comer, nunca han sufrido hambre.
¿Qué se puede hacer?
Una de las cosas principales es consumir lo local. Debemos movilizarnos para exigir cosas que son importantes.
Como consumidor uno no está enterado de si está consumiendo un grano transgénico o uno natural.
Es importante saber dónde hace uno las compras en general, pero si en este caso estamos hablando de la agricultura tratar de visualizar cómo se va a distribuir lo que tú estás gastando, si van a haber muchos intermediarios o si va a llegar más directamente al agricultor, que es el que está produciendo.
¿Qué implica descubrir lo nuestro?
Es un cofre, un tesoro invaluable el poder regresar a tus raíces. Es lo mismo, si consumes los productos locales puedes también consumir tu cultura local.
Absorber tu entorno y a través de él desarrollarte, es una forma bien inteligente de poder hacer las cosas.
Todo el tiempo somos bombardeados con información de otros lugares y nos enajenamos, pero bueno siempre está esa salida, o más bien esa entrada para regresar a lo propio.
¿Qué tal la experiencia de estar de nuevo en Honduras?
Es muy emocionante estar aquí, porque de alguna forma me hace pensar que no hay fronteras.
Vivimos los mismos problemas dentro de un sistema que ha sido generado en otro lugar y entonces nos estamos enfrentando a las mismas barreras.
Tenemos un proceso histórico muy parecido y eso nos hace hermanos.