Reino Unido
El príncipe Harry cumplió ayer sus 25 años, y recibió todo tipo de regalos pero ninguno tan caro como los siete millones y medio de euros de herencia que su madre le dejó (a medias con su hermano, el príncipe Guillermo) al morir en un accidente de tráfico en 1997 en París.
El tercero en la línea de sucesión al trono británico celebró su aniversario surcando el cielo junto a sus compañeros del ejército, como cualquier otro día de su rutina de entrenamiento como piloto en el aeródromo Shawbury de la Fuerza Aérea Real, en Shropshire.
Volando igual que todos los días, pero esta vez con el adjetivo multimillonario planeando a su lado por todos los medios.
Y es que desde ayer tiene derecho al disfrute de su parte de la fortuna materna, que asciende a 14.7 millones de euros en capital, acciones, joyas y vestidos (de los cuales 7 millones y medio son para su hermano), además de una finca valorada en más de 14 millones de euros, que también habrá de dividirse entre ambos, según el diario británico Telegraph.