Estados Unidos
Una característica de Lindsay Lohan es que siempre está envuelta en escándalos y esta vez no ha sido la excepción.
La actriz publicó la noticia en Twitter: "Mi ex papá acaba de entrar a mi apartamento como el abogado del diablo y acompañado de policías".
Y, justamente, así era. Iniciando una nueva batalla en la conocida guerra padre-hija, Michael Lohan visitó la casa de Los Ángeles de Lindsay con oficiales de policía, a quienes pidió que hicieran un chequeo para averiguar si Ali, su otra hija de 16 años, que se está quedando con su hermana, se encontraba segura.
"Me dirigí al departamento de policía preocupado por el bienestar de Ali", declaró Michael Lohan a Hollyscoop.com.
Para la actriz, según sus acalorados tweets, no es tan simple. "Nunca nos ha pagado la pensión y ahora se casa con una periodista del corazón y apenas puede escribir su nombre tras haber arruinado su cerebro con el uso de drogas.