Honduras
El internacional Carlos Campos necesita poca presentación. Su colección Verano 2009 presentada al cierre de la Fashion Week Honduras 2008 fue su mejor referencia.
Su talento y buen gusto por el vestir masculino, y ahora femenino, quedó presente en la pasarela. Los capitalinos asistentes a esta primera semana de la moda en el país se nutrieron con su sobria propuesta, que estuvo marcada por su estilo propio y la elegancia casual, en la que los colores azul turquesa y blanco se entendieron a la perfección con los grises y negros.
Camisas de cortes clásicos, chaquetas largas y cortas, vestidos entallados, trajes completos y shorts fueron lo básico que propuso Carlos Campos en una noche de glamour y éxito para el mundo de la moda en Honduras.
Para la confección de sus diseños el hondureño eligió texturas como la seda y el algodón Pima, que le aportó un brillo a la tela espectacular, al igual que el algodón Piqué, muy fino también.
Todas estas fibras textiles tienen extraordinarias características de suavidad y brillo que le dan más refinamiento a las prendas. En cuanto a los zapatos, los modelos nacionales y extranjeros vestidos por Campos lucieron cómodas zapatillas de tela, también en azul y blanco y algunas con rayas negras.
Este calzado también fue diseñado por Campos, que ahora diversifica su industria de la moda. “Mi colección fue soñada y dedicada a mi país, por eso al final de la pasarela, mostré la bandera de Honduras, y por eso los colores azul y blanco que usamos.
Pensé en colores vivos y los mezclé con los tonos suaves como el gris y el blanco”, explicó el afamado diseñador, que radica y triunfa en Nueva York. Campos ha vestido a estrellas como Ricky Martin, Jessica Simpson, Grupo RBD y Justin Timberlake, que han elegido sus prendas no por su firma sino por lo que trasmite: elegancia, cortes perfectos y muy buen gusto.
“La gente elegirá los diseños de un diseñador, no por su nombre o su raza, sino por lo que transmita su ropa”, aseguró Campos, quien convierte “tanto al hombre latino como al anglo” en una “estrella del rock romántico”. Sus diseños se venden en boutiques exclusivas de Japón, París, Suiza y Nueva York.
Entre sus planes a brevísimo plazo está el de abrir una tienda en Honduras para seguir dándole prestigio a su país en el mundo de la alta costura.