Honduras
Una visión personalizada del arte y de la vida misma, se refleja en los cuadros que forman la exposición “Metamorfosis”, de la artista hondureña Mónica Sevilla de cantero.
Esta magnífica muestra que incluye más de treinta pinturas de diferentes tendencias, son el reflejo de un arduo y perfecto trabajo que desde hace dieciséis años esta dama del pincel realiza de forma profesional.
Las obras de una calidad y acabado inmejorable incluyen diferentes técnicas y materiales.
Noche de inauguración
A la cultural velada que se escenificó a partir de las siete de la noche del jueves trece de noviembre llegaron a la Alianza Francesa los familiares de la señora Sevilla.
Su esposo Julio Cantero, sus hijos Lorena, Edgardo y Julio José aprovecharon la ocasión para ofrecerles su apoyo y expresarles su admiración.
Los señores Edgardo y Mariana Sevilla, padres de la expositora también estuvieron en la noche de inauguración.
Apreciaron las obras también personalidades de los círculos diplomáticos, empresariales, culturales, amigos y amantes del buen arte.
Durante la especial actividad se vertieron palabras alusivas al evento, destacando la vida artística de la expositora por parte de la directora de la Alianza Francesa Veronique Gervais y del señor Embajador de Francia en Honduras Laurent Dominati.
Un especial brindis, luego de escuchar las palabras de inauguración, Mónica Sevilla agradeció la presencia de todos e invitó a alzar las copas llenas de espumoso champán para brindar.
Una suave e intelectual música de fondo se escuchaba en el recinto, mientras entre charla y charla los más de cien invitados recorrían el amplio espacio en donde estratégicamente se distribuyeron los cuadros para ser admirados y adquiridos.
Su vida
El arte ha sido una constante en la vida de Mónica Sevilla de Cantero. Su relación con la pintura comenzó desde muy joven y la ha cultivado con imaginación y constancia a lo largo de varios años.
Con el tiempo, su técnica se fue perfeccionando gracias a las enseñanzas de la Escuela Nacional de Bellas Artes y de sus maestros Emma Isabel Callejas, Benigno Gómez, Ramiro Rodríguez y José Blas Aguilar, así como de sus propias experiencias y vivencias.
Fue hace dieciséis años que su obra se vuelve pública.
Se inspira con pasión en sus propias memorias, evocando los lugares que conoce y resaltando aquellas cosas de la naturaleza que a veces pasan desapercibidas.