Estados Unidos
El pequeño roedor, Mickey Mouse, que ha deleitado tanto a los pequeños de los hogares a nivel mundial, ayer se convirtió en un octogenario.
Aunque Mickey Mouse, no envejezca, su carnet de identidad asegura que ya cumplió 80 años.
Toda una vida dedicada a arrancar sonrisas entre los más pequeños, aunque para ello, se haya retocado las orejas, la nariz o los ojos para retrasar el paso del tiempo.
Mickey es muy aficionado a los pantalones cortos de color rojo, las zapatillas amarillas y los guantes blancos, con su sempiterna sonrisa clavada en el rostro.
En sus inicios, sus ojos eran dos puntos negros; sus orejas eran largas en vez de redondas; su nariz, más respingona y su tez era blanquecina, en vez del rosado que comenzó a adquirir a partir de 1935.
Para entonces, Mickey ya había pronunciado sus primeras palabras: “Hot Dogs” (¡perritos calientes!), en “The Karnival Kid” (1929). En estos trabajos aparece junto a su novia Minnie y al resto de sus amigos, como Goofy, el pato Donald o su mascota Pluto.
Pero su nacimiento fue fruto de la casualidad, ya que el primer personaje de Disney fue el conejo de la suerte Oswald, que para solucionar problemas legales de derechos se acabó transformando en un ratón.
Con el boceto de Oswald en mente, el célebre artista, junto al animador Ub Iwerks, desarrolló la idea para dar forma al roedor.
Bautizado inicialmente como Mortimer, fue idea de la esposa de Walt Disney, Lilly, cambiarle el nombre al más familiar de Mickey, por el que finalmente quedaría inmortalizado.