Francia
Bono, el cantante del grupo U2, fue galardonado ayer en París con el Premio de la Cumbre de la Paz, en el clímax de un congreso que reunió a dieciocho premios Nobel de la Paz y durante un acto al que asistieron la primera dama de Francia, Carla Bruni, y la ex rehén de las FARC, Ingrid Betancourt.
El cantante fue reconocido “por su aportación a la lucha contra la pobreza y contra el hambre en el mundo, por su compromiso constante con las actividades internacionales destinadas a la eliminación de la deuda de los países más pobres y por su apoyo a la Campaña del Milenio, promovida por las Naciones Unidas”.
Bono, que compuso con U2 Sunday, Blood, Sunday, inspirada en los acontecimientos del “Domingo sangriento” en Derry (Irlanda del Norte) cuando en 1972 el Ejército británico mató a 13 personas en una manifestación contra el endurecimiento de las medidas judiciales, afinó su discurso alcanzando un sutil equilibrio entre el humor y la sobriedad.
Agradeció el premio y también la presencia de Penélope Cruz, entre los tantos invitados al evento.