Honduras
Las letras de un tanguero argentino apoyado en la mesa de un bar y los escritos de un dramaturgo inglés nacido hace 400 años están unidas por una razón especial: ambas plumas dedicaron sus mejores versos al amor.
Carlos Gardel dejó canciones inolvidables, mientras William Shakespeare heredó para siempre a Romeo y Julieta como la pareja más emblemática del mundo amoroso.
Ninguno de los grandes escritores ha logrado escapar de la necesidad de escribir sobre el amor, ya sea para enaltecerlo más o maldecirlo con la mayor de las furias.
Existen varias formas de expresarse y, a pesar de no ser un gran genio de la literatura, se puede lograr a veces, con un poco de suerte y empeño, atinar con las palabras correctas.
En el preámbulo del día dedicado al amor presentamos como forma de guía algunos de los versos más importantes de este acercamiento mortal por describir un sentimiento sublime.