Reino Unido
Desde el súper éxito de King Kong, la vida cambió por completo para Naomi Watts. Más allá de inclinarse por un estilo de cine donde importa más la calidad que las recaudaciones, en el ámbito personal Naomi obtuvo un rol mucho más importante como madre, teniendo dos hijos en menos de dos años, con el actor Liev Schreiber.
Y con alguien que nació en Inglaterra, se crió en Australia y después se mudó a Hollywood, tiene sentido que ahora estrene con Clive Owen un thriller con un título que tan bien la identifica: The International.
¿Viaja con pasaporte norteamericano? Mi pasaporte es británico.
¿Y qué lugar identifica más como su hogar? ¿Inglaterra, Australia o Estados Unidos? Ahora es más Estados Unidos, pero mi vida se repartió por partes iguales, en tres lugares. Sonará gracioso, pero yo me siento en casa en cualquier lugar donde voy. Me adapto muy bien a cualquier ambiente cuando llega el momento. Mira: tengo casa en Los Ángeles, Liev tiene un hermoso apartamento en pleno Nueva York. Y también tenemos otra casa en la playa, en Long Island. Pero Australia se siente como el hogar que más extraño. Extraño el olor del lugar, la comida y algunos grandes recuerdos. Pero también me siento muy inglesa, porque ahí pasé los primeros catorce años de mi vida, aunque no recuerde mi infancia con tanta claridad.
¿Hay algo en particular que suele llevar en las valijas, para no extrañar tanto? Antes sola viajaba con todo tipo de velas o fotografías, cosas así. Pero ahora tengo que dejar todo atrás para darle prioridad a las cosas de mi bebé.
¿Encontró la fórmula perfecta para tantos viajes y tanto trabajo como actriz y madre? Es algo muy nuevo, toda una experiencia que todavía estoy tratando de descifrar. Es imposible salir de viaje sin sentir culpa, eso seguro. Y es imposible hacerlo sin llevar todo tipo de equipos y ayuda (ríe) además de paciencia, mucha paciencia.
¿Ya estaba embarazada durante el rodaje de la película The International? No. Lo siento mucho si me viste con algunos kilos de mas (ríe). Estaba con cinco meses de embarazo, cuando me ofrecieron filmar esta película, pero era el primer embarazo todavía. El director insistió que la hiciera. Yo ya había leído el guión y sabía que Clive (Owen) también iba a estar. Me encantaba la idea de filmar una película tan importante, pero al principio tuve mis dudas por todos los viajes que precisaba. No sabía si iba a poder lograrlo, hasta que me dijeron que solo iba a tener que trabajar 21 días, en vez de las cinco semanas originales. Y para cuando empezamos el rodaje, mi primer bebé, Sasha, ya tenía tres meses.
Por lo visto, Naomi ya tiene suficiente acción con su vida personal, pero la película The International le agrega también cierto suspenso, con la historia de unos agentes de Interpol que viajan por Milán, Berlín, Estambul y Nueva York, tratando de develar la corrupción escondida detrás de un banco internacional, con un guión pensado mucho antes de la verdadera catástrofe bancaria internacional que hoy realmente existe.
¿Cómo describiría su personaje en la película The International? Ella es una mujer fuerte que tiene que manejarse en un mundo de hombres. Es una persona muy centrada y enfocada completamente en su trabajo, pero también es madre. Es un tema difícil en el que yo también me encuentro, por eso me identifico tanto con ese nivel. Al final, ella tiene que decidir, pero tiene muchísima integridad. Ella es el mejor sistema de apoyo para el personaje de Clive (Owen) y me gusta la relación que tienen entre los dos.¿Necesitó alguna preparación física para el rodaje de The International? No fue tan físico, comparado con la superproducción de King Kong. Igual ya había hecho bastantes ejercicios para ponerme en forma y perder el peso que había ganado con el embarazo del primer bebé. Hago bastante yoga o Pilates. Ya no hago nada de alto impacto. Y de vez en cuando salgo a correr.
¿Y le gustaría filmar alguna película infantil que pueda disfrutar con sus hijos? No creo que me vuelta una actriz infantil, de repente, pero supongo que ya voy a querer, en cierto punto, filmar una película donde pueda impresionar a mis hijos y sus amigos. De verdad, me encantaría hacer una película de dibujos animados, pero no están golpeando demasiado fuerte a mi puerta por hacer algo así.