Estados Unidos
Detrás de los dedos cruzados de los nominados a los premios oscar siempre hay otros que están pendientes para que el montaje de la noche funcione de manera correcta.
Desde los presentadores, hasta los que mueven el telón y participan en la instalación de escenografías, coreografías, luces y sonido. Cada año se muestra de una manera en particular y para esta entrega no fue la excepción.
El anfitrión fue el actor elegido como el hombre más sexy del año, Hugh Jackman, quien no solo bailó y cantó sino que dio la bienvenida al evento y puso un toque de entretenimiento durante la noche.
Además, al inicio habló de la reducción de gastos en la producción para el evento de este año, y parodiando esto, con materiales reciclados, hizo la presentación de las cinco películas nominadas, con la colaboración de Anne Hathaway.
Nunca en el evento puede faltar la parte humorística y para esto Steve Martin y Tina Fey fueron de lo mejor, sin dejar atrás a Ben Stiller, quien puso un tono muy sarcástico al momento de presentar junto a Nathalie Portman, la mejor cinematografía.
Su aparición la hizo imitando al actor Joaquín Phoenix, quien intervino recientemente, en un programa de televisión de manera muy extraña contestando incoherencias.
En algún momento de la noche, Jackman dijo: “Las películas sin música son como un avión sin combustible” lo que abrió paso al espectacular momento en que se rindió homenaje a los temas de las películas nominadas, acudiendo a ritmos hindúes, mezclados con sonidos occidentales.
La belleza femenina, también es un detalle infalible para el éxito de un show y qué mejor manera de presentarlo con alguien que además de bella tiene un talento incomparable.
Beyoncé puso su impactante voz, para rememorar los musicales más importantes del cine, donde participó también parte del elenco de “Mamma Mía” junto a Zac Efron y Vannessa Hudgens de “High School Musical”.
A pesar de que en la entrega no hubo intervenciones extraordinarias, las diferentes escenografías que fueron cambiando durante la gala, sí merecían los aplausos.