Italia
Las líneas de corte minimalista llegando a la sobriedad forman parte de la pasarela de Milán.
Lo cierto es que los diseñadores se han esmerado en completar esta sencillez de patrones con acabados muy elaborados, tales como los brocados, incrustaciones de pedrería y detalles en piel.
La vuelta a aquellos años 80, a los colores psicodélicos para el día, los tonos grisáceos y negros con lentejuelas para la noche fueron el común denominador de las colecciones para el otoño e invierno 2009, que reconocidas firman presentaron en la Semana de la Moda femenina de Milán.
Tejidos livianos para el día, siempre en tonos grisáceos y negros rigurosos para la noche, tiempo de elegantes vestidos que contrastan con pálidos maquillajes y el rojo clavel en los labios fue lo que se vio en la pasarela que culmina mañana.
Propuestas
Giorgio Armani, como siempre, inundó la pasarela con los tonos grisáceos de sus propuestas para una mujer que no sale a la calle sin sus guantes y gorro, mientras que Dolce & Gabbana apostó por una colección de inspiración operística.
Una temporada en la que para ellos la mujer se muestra como la reina británica. Armani presentó a una mujer mucho más sofisticada, con ciertos aires parisinos.
El modista no escatima en complementos para sus mujeres, tocadas con coquetos gorros y guantes largos.
Gucci impresionó con sus casacas, faldas tubo, camisas amplias y túnicas cortas, se dibujan plagadas de brillantes y en azul eléctrico, negro o colores metálicos o bien se llenan de psicodélicos círculos.
Las botas, de altísimos tacones, llegan hasta los muslos.
Las propuestas presentadas por Bottega Veneta se ajustan al cuerpo de la mujer desplegando toda su sensualidad y resaltando su feminidad.
Las líneas son depuradas y las costuras reducidas al mínimo.