Estados Unidos
La ciudad de Los Ángeles todavía huele al Oscar, y Antonio Banderas no dejó de probar sus propios bocados cuando la semana anterior a la ceremonia había abierto las puertas de su propia casa para homenajear a Penélope Cruz.
Después de todo, él mismo le había dado las primeras porciones del mismo premio, cuando al comienzo del nuevo milenio presentaron juntos aquella estatuilla para la Mejor película extranjera de “Todo sobre mi madre” para Pedro Almodóvar. Y si hoy España tiene el lujo de tener a otros dos ganadores como Javier Bardem y la mismísima Penélope Cruz... ¿No será hora de ver a Antonio Banderas con su propio Oscar en la mano?
¿Qué opinas del Oscar que ganó Penélope y el que ya había ganado Javier Bardem, el año anterior?
Es un orgullo total por mis compañeros y amigos. Es muy bueno para ellos personalmente y es muy bueno para el cine hispano.
¿Y tu Oscar para cuándo?
(Ríe) Para el Oscar se necesitan muchísimas circunstancias. Yo siempre he dicho que el cine, como el arte en general, depende de la película y sus circunstancias. Hay películas que si las observas en el tiempo presente, no tienen valor, pero si las vuelves a revisar veinte años después, tienen un valor que no tenían en su momento. Y al revés, hay películas que uno ve ahora y son fantásticas, pero dentro de veinte años te parecerán algo imposible.
¿Pero el Oscar lo ves como una cuenta pendiente?
No. Yo no tengo en mi cabeza subirme algún día a un escenario para llevarme un muñeco a mi casa, por muy importante que sea. Yo quiero trabajar.
¿Personalmente crees que en cierta forma le abriste la puerta de Hollywood a Javier y Penélope para que ellos mismos hayan ganado el Oscar?
¡Hombre! Yo no me veo en esos términos, no me veo representante de nada. Solo me represento a mí mismo.
Hasta Salma Hayek te debe sus comienzos con “Desperado”. Y yo mismo estuve en aquella entrega del Oscar cuando le entregaste a Pedro Almodóvar el Oscar a Mejor película extranjera por “Todo sobre mi madre”. Penélope estaba contigo, ahí mismo, cuando en Estados Unidos todavía nadie la conocía... Sí... era más desconocida. Supongo que habrá producido algún efecto. Yo creo que conmigo, los estudios llegaron a pensar que un hispano podía significar taquilla. Hasta entonces solía resultar muy raro que un actor hispano pudiese acarrear sobre sus espaldas una película como el caso de “El Zorro” y “Desperado” o “Evita” y “Asesinos”, que resultaron tan bien en las taquillas. De pronto abrió los ojos de los estudios que dijeron “Algo está pasando en esta comunidad que a nosotros nos interesa”. Y fíjate ahora lo que hay... hay un montón de actores, directores, productores hispanos. Hay un montón de gente.
¿No siempre fue así?
Cuando yo recién llegué aquí los propios hispanos me decían “Uy, si te quedas aquí, vas a ser narcotraficante y delincuente por muchísimos años”. Pero algo cambió. Y no por mí. Creo que yo llegué en un momento donde la comunidad hispana estaba cambiando. Lo que ocurrió conmigo, lo raro, fue que yo llegué aquí sin hablar absolutamente la lengua. No pertenecía a esta cultura, en absoluto.
Ni Javier ni Penélope tienen una estrella en Hollywood Boulevard con su nombre, como en tu caso ¿Aquel reconocimiento no lo sentiste como tu propio Oscar?
Mira: Uno no lo busca, pero cuando te lo conceden es muy bonito, como el premio que recibí este año en el Festival de San Sebastián. Ha sido tan bonito como la medalla de las Bellas Artes que me dio el Rey. Y a mí me han pasado muchas cosas. Yo fui el primer actor español que estuvo nominado a un Globo de Oro, tres veces.
Fui el primero que estuvo nominado a un Emmy, el primero que estuvo nominado a un Tony. Eso no me lo puede quitar nadie. Está ahí. Pero tampoco estoy todo el día pensando “Yo fui el primero”, porque es ridículo. Gusta cuando te sientes admirado por tus compañeros y en algún momento estoy seguro que va a volver a pasar, seguro. Pero necesitas vehículos perfectos.
Para terminar, ¿qué te parece si buscamos los diez mejores códigos de Antonio Banderas?
Vale.
¿La mejor película de todos los tiempos, sin Antonio Banderas?
Ahí tengo un problema porque me gusta mucho “Sed de mal” (Touch of Evil), “Ciudadano Kane” (Citizen Kane) y también “Los magníficos Ambersons” (The Magnificent Ambersons). Cualquier cosa que haya tocado Orson Wells me gusta. Digamos “Ciudadano Kane” para no salirnos del plano.
¿La mejor película de todos los tiempos, con Antonio Banderas?
“Átame”.
¿El mejor personaje que te haya tocado?
El primer Zorro, era muy divertido.
¿La mejor pareja con quien hayas trabajado?
Tengo que decir que es mi mujer, ¿no? Porque si no, no me hubiera casado con ella.
¿La mejor escena que hayas filmado?
Puede que no haya estado en la mejor película... Hay una escena magnífica, que a mí me encanta en “Pecado original” con Thomas James, en un bar de prostitutas donde yo estoy borracho.
¿La mejor pelea que hayas tenido en el cine?
En Play it to the Bone, boxeando con Woody Harrelson.
¿El mejor beso que hayas dado en cine?
A Salma Hayek en “Desperado”.
¿El mejor momento de tu vida que te dio el cine?
Probablemente, mi primera nominación a un Globo de Oro.
¿El mejor final que hayas tenido en cine?
El final de “Átame” cantando con Victoria Abril y Loles León en el coche.
¿Y la mejor frase que hayas dicho en cine?
En Play it to the Bone. Había una escena en la que Woody Harrelson me preguntaba: “¿Qué habéis hecho vosotros los españoles aquí por los americanos?”, y yo le contesté: “¡Hombre, os descubrimos!”