Honduras
Desde que presentó la última entrega del Oscar, Hugh Jackman demostró lo que pocas estrellas de Hollywood habían podido lograr. No solo sabe actuar y cantar, también es capaz de entretener a otras superestrellas igual o más famosas que él. Y si demostró tener "garra" para atraer miradas y llamar la atención, en cine lo volverá a comprobar detrás de las garras del personaje Wolverine, en la superproducción que revela el origen de X-Men.
¿Qué tan difícil fue la presentación de un evento tan importante como el Oscar?
Es una tarea difícil, lo admito. Lleva mucha preparación pero también tuve mucha ayuda. El productor es el verdadero héroe porque armó el equipo que me dio la voz, con guionistas que estuvieron tres meses trabajando sobre las ideas del principio de la ceremonia y cosas así. Todo eso fue una lucha, pero en la gran noche, más allá de toda la preparación, la pasé muy bien.
Así como en el cine cuenta los orígenes del personaje de Wolverine, ¿qué momento de su vida marcó el origen de Hugh Jackman como actor, desde su propia perspectiva? Para mí, en mi mente, empezó cuando me eligieron para viajar a Londres y conseguí un rol en el teatro nacional, porque para mí fue un gran paso. No fue el mejor, pero había sido la primera vez que salía de Australia a trabajar. Recién después conseguí la oportunidad de participar en la primera película de X-Men cuando vine a Los Ángeles y conseguí un representante.¿Y por poco, casi ni siquiera trabaja en X-Men? Claro. Alguien más tenía mi personaje. El actor Dougray Scott, estaba filmando Mission Impossible 2 y aquel rodaje parecía no tener un final. Básicamente, aquella película se siguió filmando y él no pudo salirse. Así llegó mi gran oportunidad.
¿Y qué tan divertido fue el rodaje de las escenas donde tuvo que salir corriendo desnudo? No fue tan divertido, porque si te fijas bien, tuve que saltar un portón de madera. No hay hombre en el mundo que no lo piense dos veces, antes de salir desnudo afuera.
¿Y a su esposa le gustó? Creo que le gustó, sí. No le preocupa. Créeme, no mostré nada de lo que ella no haya visto antes.
En cine, Wolverine pierde la memoria, no se acuerda de nada ¿A usted, personalmente, le gustaría olvidarse como actor, de algún trabajo en particular? Sí (risas). No quiero mencionarlos, pero seguramente hay tres o cuatro. ¿Se enoja con facilidad, como Wolverine? No, ya no. Cuando era más joven me enojaba con bastante facilidad, pero ahora tengo más control. Tal vez haya sido el rol de ‘Wolverine’, fue una buena terapia para mí.
¿Cómo reacciona en esos momentos? No debo ser el hombre tan amable que estás viendo ahora. Soy muy directo, en muy pocas ocasiones grito, pero en situaciones así, le dejo bien en claro lo que siento a esa persona.
¿Y qué lo calma? Meditación. Medito todos los días, eso me calma muchísimo, el océano también. La mejor forma de comenzar el día sería así: me levanto, hago meditación, sigo con gimnasia y voy a nadar al océano. Recién después desayuno.
¿No extraña otros personajes de X-Men, como el de Halle Berry? Sí, la extraño mucho.
¿Y por qué no está en esta película? ¿Qué pasó? Es algo que me planteo todos los días, porque yo también soy el productor de esta película y siempre me pregunto por qué no podemos traer el personaje de Storm a nuestra película. El problema es que esta película es una versión anterior a la primera serie y cuando yo entré en el mundo de X-Men, supuestamente no conocía a nadie y ellos no me conocían a mí. Igual pensé en volver a repetir nuestra historia, solamente por Halle (ríe).
¿Volvería a filmar una siguiente versión de X-Men con ella? No lo sé. Filmé cuatro películas con Halle (Berry) y no quiero parar ahí.
¿Cuántas películas espera filmar sobre Wolverine? Veinte, por lo menos (ríe). No lo sé. Te mentiría si te dijera que no estamos hablando de hacer una más. Es una posibilidad, porque ya estamos hablando con los guionistas. Y hay una sección en el libro de historietas de la serie de Japón, que me parece muy interesante.