Reino Unido
Norman Foster, uno de los arquitectos más influyentes del mundo, es el nuevo premio Príncipe de Asturias de las Artes.
Con este galardón, se reconoce la capacidad de la arquitectura para definir nuestro tiempo y hacer avanzar la cultura.
Foster se suma de esta manera al firmamento de las estrellas de talla mundial que han recibido la distinción, como Margaret Atwood, Óscar Niemeyer, Paul Auster o Woody Allen, entre otros.
El jurado de la Fundación Príncipes de Asturias ha calificado a Foster como “arquitecto de la era global” cuya obra tiene un “alcance universal” con un “original dominio del espacio, la luz y la materia”.
Su esposa, la española Elena Ochoa, comunicó mediante un mensaje electrónico que estaban -en el momento de producirse la noticia- en el palacio de Buckingham, donde asistieron al almuerzo anual de la reina Isabel II con los miembros de la Orden del Mérito, tras lo cual el matrimonio Foster tiene previsto viajar a Nueva York.
Antecedentes
Junto al arquitecto británico, eran finalistas la actriz Vanessa Redgrave, el cineasta Carlos Saura, el escultor Richard Serra, el cantautor Joan Manuel Serrat y el compositor Cristóbal Halffter.
Las seis candidaturas, que ya han sido propuestas en todos los casos en ediciones anteriores, fueron seleccionadas en la primera reunión del jurado, celebrada el martes, entre las 26 candidaturas que se habían presentado a este galardón procedentes de 11 países.
Su vida
Lord Foster (Manchester, 1935), premio Pritzker de arquitectura, es autor, entre otros íconos de la arquitectura mundial, de las torres Hearst (Nueva York), The Gherkin (Londres), la Torre de Caja Madrid (Madrid) y el Metro de Bilbao, así como del aeropuerto de Pekín, la obra más impresionante de su carrera, capaz de absorber 60 millones de viajeros al año y que supuso una inversión de 2,800 millones de dólares.
Estudió arquitectura en la Universidad de su ciudad natal y completó sus estudios con una beca en Yale. De regreso en Inglaterra, Foster trabajó primero con Richard Buckminster Fuller para fundar, en 1965 el estudio de arquitectos Team 4, que dos años después se transformaría en Foster and Partners.
En sus primeros años lo conformaban su primera esposa Wendy -desde 1996 está casado con la psicóloga Elena Ochoa.
Los proyectos iniciales de Foster se caracterizan por un marcado estilo High-tech o de alta tecnología, aunque con los años las líneas de sus edificios se suavizan, sin perder nunca su sello industrial.