Reino Unido
El Viejo Continente anhela su próxima boda real y la esperanza, de que haya un matrimonio el próximo año, no se pierde con el posible y esperado enlace del primogénito de Gales y su actual novia.
Se trata del príncipe Guillermo de Inglaterra, hijo mayor del príncipe Carlos y de la fallecida Diana de Gales, que se casará con Kate Middleton, de acuerdo a lo afirmado por los diarios británicos a inicios del presente año. Hay muchos candidatos pero, al parecer, no existe mucha disposición a contraer nupcias entre la nueva realeza europea, sin embargo existen fuertes aseveraciones de que Guillermo y su novia serían los protagonistas del próximo cuento de hadas en la realeza.
Las apariencias engañan
Rumores, chismes y uno que otro comentario poco acertado han querido desviar la atención de la prensa y el público seguidor de la realeza en torno a una posible ruptura entre la pareja pero, lo cierto es que la última ocasión en que a ellos se les vio juntos fue a principios de septiembre del año anterior, cuando ellos asistieron a la boda de un amigo en una zona pintoresca cerca de la ciudad austríaca de Salzburgo. Los jóvenes habían disfrutado semanas antes de unas románticas vacaciones en la exclusiva isla de Mustique.
Una escapada que llevó a la prensa a especular con la posibilidad de que el príncipe Guillermo hubiera elegido el paradisíaco escenario para pedirle la mano.
Pero aún ha pasado más tiempo desde que se les viera juntos en Gran Bretaña. Así que, después de nueve semanas sin ninguna prueba visible de la continuidad de su relación, los medios de comunicación británicos comenzaron a sospechar que había crisis. Poco o nada duraron esos fugaces comentarios ya que en los últimos meses se escucha la sonada canción de que la pareja contraerá nupcias muy pronto.
¿Qué hay de su relación?
Lo cierto es que seguirán juntos sin oficializar su noviazgo, lo que naturalmente preocupa a la familia de Kate, dado que la joven no tiene guardaespaldas, una razón por la que vive ahora con sus padres. El príncipe Guillermo podría cabalgar a su rescate como un valiente caballero y amortizar su protección policial, como hiciera su padre antes de contraer matrimonio con Camilla. Pero, a diferencia de su padre, él no tiene unos ingresos anuales superiores a los 20 millones de euros, sino bastante más modestos, alrededor de los 300 mil euros al año. Pero si Kate está preparada y dispuesta a esperar, y esperar todavía más, probablemente llegue el día en que reciba la ansiada sortija que la comprometa oficialmente con el cotizado galán de la realeza.
¿Se romperán barreras?
Ávidos de historias de amor y cuentos de hadas, los súbditos de la Corona están dispuestos a acoger a una plebeya en su monarquía, siguiendo los pasos de la princesa de Asturias, Letizia Ortiz; la princesa noruega, Mette-Marit, o la holandesa Máxima de Holanda. Gran Bretaña ya olvidó que una vez hubo un rey, Eduardo VIII, quien abdicó por amor apenas 12 meses después de haber asumido el trono, para casarse con su amante en 1937. Esa crisis no sólo estalló porque Wallis Simpson era plebeya y norteamericana, sino -sobre todo- porque era divorciada. La sociedad aceptó a Diana Spencer y, ahora, se dispone a hacer lo propio con Kate Middleton.
¿Quién es ella?
Alta, de melena castaña y largas piernas, Kate reside en el acomodado barrio londinense de Chelsea y hace sus compras en King’s Road, donde se pasean modelos, estrellas de cine y vedettes del espectáculo. Después de más de tres años de relación, tratado con sorprendente discreción por los diarios escandalosos de Gran Bretaña, la pareja irrumpe ahora con fuerza en los titulares de la prensa de todo el mundo. Kate tiene 27 años y los británicos piden boda. La pareja podría darse el sí quiero y alojarse en una base de RAF o en algún lugar cerca, mientras el príncipe Guillermo prosigue su carrera como piloto de helicópteros.
¿De dónde suenan las campanas?
Guillermo de Inglaterra y Kate Middleton podrían tener planes de boda. Al menos, esto es lo que asegura la prensa británica después de que, el pasado 11 de abril, la novia del príncipe asistiera a la graduación de éste como piloto de la Royal Air Force en la base aérea de Cranwell, en Inglaterra.
Ella fue a la graduación de Guillermo como piloto junto a Carlos y Camila, y aunque algunos creen que su enlace será inmediato, otros aseguran que esperará a que el príncipe acabe su formación militar.
Guillermo y Kate no habían estado juntos en ningún acto oficial desde diciembre de 2006, cuando ella fue a la graduación de él en el Ejército de Tierra. Si convivieran juntos, la pareja necesitaría establecerse en el centro de Londres, por lo que es probable que recibiese de la reina Isabel un apartamento en el Palacio de Saint James, contiguo a Clarence House ya que el príncipe Guillermo, sobre todo, no quiere apresurarse a los hecho, repetir el error de sus padres y acabar su relación con un turbulento divorcio.
Las sonadas campanas de boda seguirán sonando hasta que la pareja defina la fecha de su enlace y es que la joven y guapa londinense podría convertirse en breve en la prometida del príncipe Guillermo de Inglaterra y llenar el vacío que dejó la muerte de Diana de Gales en el corazón de los súbditos británicos. Hija de millonarios, muy elegante, afable y discreta, así es la novia de Guillermo.
* Inicio de la relación: Guillermo y Kate se conocieron mientras estudiaban en la Universidad escocesa de St. Andrews. Vivieron juntos casi dos años durante su época de estudiantes.
Isabel aprueba a su nuera
Fue casi hace más de 4 años cuando la soberana inglesa demostró su aceptación de la relación del príncipe Guillermo y su novia Kate Middleton cuando se supo que habían mantenido varias "reuniones secretas" con la reina Isabel II, en un claro gesto de aprobación que la soberana inglesa mostró en relación al noviazgo de su nieto.
Hace unas semanas, la Reina Isabel II invitó a la novia de su nieto Guillermo a un almuerzo privado en la casa de Balmoral que posee la Familia Real en Escocia.
El hecho ha despertado de nuevo todos los rumores sobre una boda que parece estar cada vez más cerca. La prensa inglesa apunta a que la reina se toma muy en serio la posibilidad de que Kate Middleton entre a formar parte de la familia. Por primera vez desde que la pareja comenzó su relación amorosa en 2001, la joven compartirá un almuerzo privado con la monarca.