Honduras
En 1991, el Casco Histórico de la ciudad de Santa Rosa de Copán fue declarado Monumento Nacional, en base a su valor arquitectónico y su valor histórico, entre otras consideraciones. La declaratoria sirvió como detonante para iniciar una extraordinaria cruzada cÃvica y urbanÃstica que ahora, años después, es todo un éxito.
Desde ese mismo año, ya con una incipiente conciencia de la importancia de sus viejas edificaciones y antiguas costumbres, se comenzó a fomentar la conservación del Casco Histórico; un esfuerzo auspiciado por la Municipalidad, el Instituto Hondureño de AntropologÃa e Historia y la Facultad de Arquitectura de la UNAH. Pero lo más interesante, y quizá clave del éxito, fue la abierta participación ciudadana desde esos primeros momentos. Gracias al interés de los propios santarrosenses, los esfuerzos no se quedaron en pintar aceras y paredes, sino que incluyó viajes de estudio a otras ciudades, talleres de capacitación sobre patrimonio cultural, campañas masivas de socialización, levantamiento de inventarios de edificaciones y hasta alojamiento en sus hogares a los estudiantes de arquitectura que levantaron planos y documentos.
Merced a esta honesta y espontánea participación, juntos, autoridades y habitantes lograron crear el Plan de Preservación del Casco Histórico. Un esfuerzo tan bien hecho en el papel y en la práctica, que Santa Rosa de Copán funciona en la actualidad con 13 comisiones voluntarias que participan en conjunto con el gobierno local en la definición de objetivos de desarrollo y sus mecanismos de trabajo, en áreas tan diversas como turismo, recolección de basura, arte o restauración del cementerio general (y, sinceramente, todas funcionan a cabalidad).
Ahora, el Casco Histórico está compuesto por 852 edificaciones ubicadas en 82 bloques o manzanas. Es agradable caminar por la ciudad y no toparse con un carnaval de letreros comerciales en todos los tamaños, diseños y colores. Para poder preservar la arquitectura propia, se han establecido códigos estrictos para las nuevas edificaciones y hasta se han establecido los colores con que se pueden embellecer las fachadas.
Santa Rosa de Copán es una ciudad pujante que crece dÃa a dÃa por haber sabido conservar su historia y arquitectura local, y con ello acrecentar su identidad cultural y, por supuesto, su orgullo. Todo esto se traduce en calles limpias y seguras, un paisaje urbano de enorme valor histórico, rutas turÃsticas y la llegada de nuevos comercios y servicios. Una ciudad que supo mirar al futuro sin olvidar su pasado, sus raÃces. Un buen ejemplo para replicar en muchas de nuestras comunidades.
Ciudades históricas:
"Son aquellas en donde todo un conjunto urbano mantiene una homogeneidad estética, dentro del cual prevalece uno o dos perÃodos unidos entre sÃ, sin contradicciones formales ni de escalas. Son ciudades que mantuvieron sus dimensiones básicas hasta nuestros dÃas, o sea, la detención parcial del desarrollo urbanÃstico y arquitectónico, lo cual no implica la detención de las actividades vitales de la comunidad…" Normas mÃnimas para la conservación de los bienes culturales, Instituto Colombiano de Cultura, 1987.