Estados Unidos
El modisto estadounidense por excelencia, Tommy Hilfiger, cerró la noche del viernes en Bryant Park la Semana de la Moda de Nueva York.
Los tonos suaves y con brillo predominaron en la pasarela de este genio de la moda. Las esbeltas modelos daban vida a los vestidos confeccionados en finas y suaves telas, que hacían que todas las presentes se imaginaran un atuendo como éste en su guardarropa.
Los tonos que predominaron en esa mágica noche fueron los caramelo, azul muy suave que se degradaban hasta llegar a los elegantes blancos.
Otros colores que se pudieron apreciar fueron los sensuales rojos y los siempre finos negros que hicieron su aparición en conjuntos de dos piezas. Como para refrescar la noche, vestidos en tonos suaves como el rosado y naranja cerraron la colección. Así concluyó la Semana de la Moda primavera-verano 2010 en Nueva York bajo una nota optimista.