Honduras
El proyecto Control Biológico es una iniciativa implementada por la Escuela AgrÃcola Panamericana (más conocida como Zamorano), con fondos de la Cuenta DesafÃo del Milenio. Su objetivo es incrementar la productividad e ingresos de los agricultores hondureños de pequeña y mediana escala a través del uso del control biológico en la producción hortÃcola. En otras palabras, poner a disposición de agricultores (y ganaderos) enemigos naturales de plagas claves en los cultivos de mayor importancia en Honduras. El proyecto tiene como meta alcanzar como beneficiarios a cerca de 4,550 productores (800 mujeres y 3,750 hombres) en 16 departamentos del paÃs.
A primera vista, la escena parece provenir de un documental de Discovery Channel. Silenciosos y efectivos, los depredadores se acercan a sus vÃctimas y, en una hábil maniobra, las sujetan con sus patas delanteras para luego introducirles una especie de "aguja succionadora" que absorberá sus fluidos hasta matarlos.
La escena es impresionante, pero mejora notablemente nuestro ánimo cuando el ingeniero Trabanino, de la Escuela AgrÃcola Panamericana, nos descubre que la indefensa presa es en realidad un ácaro del género Tetranychus, una de las principales plagas de cultivos del mundo. Y quien propicia su muerte es otro ácaro que se alimenta del Tetranychus. Los malos y los buenos; la ley de la vida.
Gracias al impulso del Zamorano, una nueva generación de "insecticidas naturales" están siendo cultivados en instalaciones de última tecnologÃa, para ser comercializados entre los pequeños productores de hortalizas de Honduras.
Plagas de la caña de azúcar, pepino, banano, cebolla, por citar algunos cultivos, tienen ahora los dÃas contados gracias estos depredarores naturales que se venden en cómodas presentaciones.
Junto a los depredadores, talleres y folletos de fácil comprensión son distribuidos constantemente a los productores, para difundir mejor las enormes ventajas de estos insecticidas naturales.
Por ejemplo, el nematodo Heterorhabditis bacteriophora es un cazador eficiente de plagas como la gallina ciega, el insecto perforador del melón, el picudo negro del banano, plátano y del cogolero del maÃz. Estos pequeñÃsimos gusanos blancos ingresan al cuerpo de los dañinos insectos a través de sus orificios naturales. Una vez que logran entrar, liberan una bacteria que se multiplica rápidamente, provocando la muerte del insecto entre 24 y 72 horas.
Otro de los controladores biológicos desarrollados en el Zamorano es el Orius insidiosus, una chinche depredadora de insectos que devora una lista extensa de plagas de importancia agrÃcola.
Este cazador sujeta a su presa con sus patas delanteras y luego le succiona sus fluidos vitales; una caracterÃstica de su eficiencia como controlador es que mata más insectos de los que necesita para alimentarse.
Para conocer más de estos cazadores amigos (y salvadores) del hombre, le recomiendo que se ponga en contacto con el Ing. Rogelio Trabanino (rtrabanino@zamorano.edu) en la Escuela AgrÃcola Panamericana, carretera a DanlÃ. El teléfono es el 287-2356.
Si desea empaparse a fondo sobre estos controladores biológicos, le sugiero que se quede un par de dÃas en el hotel y Centro de Capacitación W. K. Kellogg, dentro de las instalaciones de la escuela. El hotel posee 54 habitaciones extremadamente cómodas y el servicio es de primera. Teléfono: (504) 776-61401. Es tiempo de volver a la naturaleza; es tiempo de pensar en soluciones naturales.