Honduras
Un presupuesto colosal, tecnología visionaria y una carga de trabajo hasta última hora para un filme cuyo destino es un verdadero signo de interrogación.
James Cameron ya había pasado por eso con títulos como Terminator 2 y Titanic. Por si lo había olvidado, Titanic arrasó con once premios Oscar, incluidos Mejor película y Mejor director, y facturó un récord de 1,800 millones de dólares en la taquilla mundial.
Esta vez la visión de Cameron se libera en Avatar, una épica de ciencia ficción con la que pretende innovar en el cine digital y de tercera dimensión (3D) a un precio que se ha dicho supera por mucho los 200 millones de dólares que costó Titanic.
¿Atraerá al público?
Cameron cree que sí. "Me resulta difícil imaginar que pueda producirse un fenómeno comercial, que la gente la vaya a rechazar totalmente. Quizás no tengamos un primer fin de semana espectacular que resuelva todo. No creo que esto se defina hasta la segunda semana, o la tercera", dijo Cameron en una entrevista apenas días después de terminar Avatar, justo a tiempo para su estreno mundial el 18 de diciembre, incluyendo Honduras.
"Admitámoslo: Titanic comenzó a dar dividendos en la décima semana y fue la película número uno por 16 semanas. No espero ese tipo de desempeño de Avatar".
El director, que tuvo un exitazo de 200 millones de dólares con Terminator 2 y grandes éxitos con Aliens y True Lies, ha dejado esperando a sus fans por mucho tiempo. Aunque ha estado ocupado produciendo, haciendo los documentales submarinos en 3D Ghosts of the Abyss y Aliens of the Deep y desarrollando la tecnología para Avatar, esta marca su primera película narrativa desde Titanic hace 12 años. La reputación de Cameron y una gigantesca campaña de mercadeo de la distribuidora 20th Century Fox virtualmente garantizan que a Avatar le irá bien.
La pregunta es si Avatar puede llegar al nivel de 300 o 400 millones de dólares de franquicias como "La guerra de las galaxias", "El señor de los anillos" o "El Hombre Araña".
Algunos factores a su favor
La ciencia ficción y la fantasía han pasado a formar parte del gusto general.
Tiene éxitos animados que han alimentado el gusto por las películas en 3D. Cameron es un pionero en efectos digitales por los que siempre ha deslumbrado.
Cabe indicar que Avatar, a pesar de que transcurre en el siglo XXII, no se basa en ninguna obra literaria, libro de historietas, programa de TV o juguete. Es algo completamente nuevo para el público.
Además cuenta con la actuación de los debutantes Sam Worthington y Zoe Saldaña.