Tailandia
Kate Moss debió suspender, por su malestar, un viaje a Tailandia donde iba a festejar el Año Nuevo.
Moss ya había pagado 22 mil euros de avión y de hotel, cifra que no recuperará.
La top-model abusó del alcohol y del pavo en la nochebuena, y al día siguiente no pudo tomar el vuelo que le iba a llevar a Tailandia a celebrar el Año Nuevo.
Teniendo en cuenta que el avión y el hotel ya habían sido abonados con anterioridad y que las empresas no le devolverán el dinero, el caso se trató de una "resaca de 22 mil euros", según bromeó la propia Kate.
Según informan fuentes de Contact Music, "después de estar bebiendo champán desde las diez de la mañana, por la tarde (Kate) se encontraba fatal". Tanto, que la modelo se vio obligada a suspender el viaje que tenía planeado para celebrar allí el Año Nuevo. "Jamie, su esposo, le dijo a Kate que de ninguna manera podía volar a ningún lado", agregó la misma fuente.
Parece que lo que en realidad molestó a la ex novia de Pete Doherty fue el quedarse sin planes para la fiesta de fin de año que iba a celebrar la noche del 31 de diciembre. Según publica Europa Press, "Kate estaba desolada y solo se animó cuando Jamie le prometió que viajarían de todas formas".
Así, en vez de salir de viaje el día 26 de diciembre, partieron el 29 rumbo a Tailandia, donde la pareja y Lila Grace, la hija de Kate, disfrutarán de unas vacaciones de primera.