Honduras
Fue en el majestuosos templo de la Medalla Milagrosa donde Bélgica Barrientos y Suamy Díaz juraron amarse y respetarse por el resto de sus días en una bonita ceremonia eclesiástica.
Ambos contrayentes le otorgaron el privilegio de bendecir su alianza al padre Simón Fú, quien predicó una reflexión basada en la importancia de este sacramento.
Al compás de la marcha nupcial, la novia ingresó al recinto del brazo de su padre Francisco Barrientos y a su vez engalanada por un bello cortejo de damitas y floristas que esparcieron abundantes pétalos de rosa para adornar su camino hacia el altar.
Luego del simbólico intercambio de alianza matrimonial y con evidente alegría en sus rostros, los novios declararon su amor ante Dios.
El emotivo acto fue sellado con un tierno beso. Después de la homilía, los recién casados ofrecieron una recepción nupcial en un conocido salón de eventos de la capital para brindar por su felicidad.