Honduras
La capital industrial de Honduras se ha convertido en los últimos años en una meca para viajeros de negocios y turistas que arriban al país.
Con sus grandes maquilas y sus conexiones a destinos turísticos de primer nivel como Roatán o La Ceiba, la ciudad ha visto crecer su oferta gastronómica para satisfacer a miles de nuevos visitantes.
¿Dónde se come bien en San Pedro Sula? Indudablemente, existen muchos sitios excelentes. Pero son pocos los que guardan un sentido de identidad con la ciudad que los vio nacer. Son pocos los que pueden presumir de ser parte de ella… algo que cualquier turista siempre busca.
El Gran Hotel Sula abrió a finales de los años sesenta. Fundado por una familia norteamericana, el hotel se caracterizó desde un principio por la calidad de sus servicios, especialmente su menú gastronómico.
Con gran esmero se instaló en la planta baja una cafetería tipo "dinner"; la auténtica expresión de la cafetería norteamericana en la primera mitad del siglo XX.
Casi 40 años después, Cafetería Skandia sigue horneando sus propios panes y sus propios postres. Está la misma barra, las mismas mesas y el mismo menú.
Continúan brindando una cocina que es una verdadera tradición en San Pedro Sula. Ir a la ciudad industrial y no probar su Club Sandwich es como no ir.
Mejor todavía, es despertar por las mañanas con su "desayuno ranchero"; una extraordinaria combinación que fusiona la comida norteamericana con la comida hondureña, el sello de Skandia.
Pero el abundante plato no solo es el rey de las mañanas; también es el platillo preferido de todos los sampedranos cuando acaba la fiesta y la madrugada comienza a asomar.
Cafetería Skandia ha sido durante muchos años el único restaurante abierto las 24 horas los doce meses del año; visitarla un 25 de diciembre o un 1 de enero a las cuatro o cinco de la mañana es parte de las festividades navideñas.
Ahora, si lo que el viajero prefiere es un sabor estrictamente hondureño para comenzar el día, el mejor destino es el mercado Guamilito.
Las mejores baleadas o desayunos hondureños están donde Estelina. Aquí no hay pierde; todo lo que coma va a ser rico, barato y limpio.
No en balde, gracias a las baleadas de Estelina (y las artesanías), el mercado Guamilito es punto obligado de visita de todos los turistas que llegan a San Pedro Sula.
Con su auténtico sabor hondureño a precios realmente cómodos, los platillos de Estelina se han convertido, desde hace 39 años, en un referente para el visitante (y si no está Estelina, pídale a Cindy o Joselyn que lo aconsejen con el menú; son un encanto de guías).
Pero si usted es una persona que prefiere algo más ligero acompañado de un espacio para leer o platicar tranquilamente, la recomendación es The Coffe Cup, un deli & coffee bar en la Circunvalación.
Un ambiente agradable, música para el alma, repostería de alta cocina y un café más que extraordinario lo convencerán de regresar una y otra vez, sin ninguna duda.
¿Cuál ha sido la razón del éxito de estos restaurantes? Indudablemente, la preocupación constante por la calidad de sus ingredientes constituye una buena parte del éxito; el buen sazón de sus chefs y la fidelidad a la tradición culinaria son factores también significativos.
Pero platicando con ellos, entre bocado y bocado, descubrí un tercer factor que no siempre se menciona ni se ve a simple vista: casi todos ellos, dueños y empleados, meseros y cocineros, llevan muchos años al frente de sus plazas de trabajo.
Cuando se dedican seis, diez, quince, veinte o treinta años trabajando en la misma cocina, se desarrolla un sentido de familia que aporta esa pizca de sabor a la comida. El punto final que convierte un platillo en un bocado de cardenal…