Honduras
Las várices son dilataciones venosas caracterizadas por no poder hacer que la sangre vuelva con fluidez al corazón. Aunque esta enfermedad puede manifestarse en cualquier parte del cuerpo, afecta principalmente a las venas de los miembros inferiores.
Son muchos los factores que predisponen a padecer esta enfermedad. En primer lugar la herencia; segundo, la multiparidad; tercero, la gordura, y el cuarto y último factor es el tipo de trabajo que realiza, especialmente si pasa mucho tiempo de pie.
Vida le entrega hoy algunos consejos para prevenir esta enfermedad, para lo cual ha consultado a un especialista en el tema, el cirujano cardiovascular Juan Octaviano Chirinos, quien detalla los cuidados que debe tener en cuenta y los tratamientos más acertados para tratarla.
Funcionamiento
Las várices son una enfermedad que afecta sobre todo a las venas de las piernas. Las venas se ensanchan, dilatan y se vuelven tortuosas, por los factores que ya hemos mencionado arriba. Una de cada diez personas las padece, son más frecuentes en las mujeres, asegura el doctor Chirinos.
sta enfermedad se forma por un mal funcionamiento de las válvulas de las venas de las piernas, estos grifos ayudan a que la sangre siga su camino hacia el corazón.
Sin embargo, pueden funcionar mal, por lo que la sangre se estanca en las venas. Aminorar los factores que contribuyen a la aparición de várices para que la enfermedad no avance es muy importante, dice el cirujano.
Prevención
Entre las medidas para evitar la aparición de las várices podemos tomar en cuenta varias cosas.
• Disminuir la multiparidad (múltiples partos) y tener mucho cuidado en la alimentación.
• Usar medias elásticas es fundamental en todo paciente que padece la enfermedad porque esto ayuda a que las venas no estén dilatadas, porque lo que duele e incomoda y hace sangrar a las venas.
• Dormir con los pies elevados para que la sangre fluya libremente.
La circulación de las várices viene desde la punta de los dedos de los pies y llega hasta el corazón entonces mantener los miembros superiores elevados ayuda en su fluidez y a que no se estanque la sangre.
"Para citar un ejemplo es como cuando no corre el agua en el río entonces se forman unas posas, en medio de esas lagunas hay mucho lodo que se estanca, de igual manera pasa con las várices. Si no hay circulación, la sangre se empieza a coagular y eso provoca la trombosis, que es la etapa más delicada de las várices".
¿Quiénes padecen de várices?
Normalmente puede existir en todas las edades, pero es más común en la tercera edad, es decir después de los 60 años.
Otro dato que hay que manejar es que esta enfermedad no es exclusiva de las mujeres aunque la padezcan en un mayor porcentaje, los hombres también pueden padecerla. Según datos estadísticos, por cada cinco mujeres un hombre también sufre de esta enfermedad.
¿Cómo se dividen las várices?
Pueden ser pequeñas o de grado I, estas várices tan solo son un problema de tipo estético, aunque también pueden producir, en ocasiones, pesadez y cansancio en las piernas.
Cuando son medianas o de grado II, comienzan a ser un problema para la salud. Con la edad pueden producir flebitis superficiales dolorosas, o pequeñas varicorragias (sangrado de una vena).
Várices grandes o de grado III, este tipo afecta verdaderamente a la salud, su tratamiento es obligatorio. Pueden producir dolor, úlceras y oclusiones de las venas por trombosis (tromboflebitis).
El grado cuatro son cuando hay venas dilatadas del tamaño de un dedo y además de eso tienen un problema en la piel como las úlceras.
Según el grado, se presenta una gran variedad de tratamientos para esta delicada enfermedad, que además de dolorosa es antiestética.
Todas tienen tratamiento diferente. Las de grado cuatro y tres son susceptibles a realizar cirugía y las grado dos y uno reciben tratamientos como la esclerosis, que consiste en inyectar el medicamento dentro de las várices para desvanecerlas.
A demás de eso existen tratamientos sintomáticos que sirven para mejorar los síntomas de quienes padecen de várices. Estos síntomas son dolor, pesadez, inflamación y ardor y son los que nos indican el inicio de la enfermedad.
Estos medicamentos solo son para mejorar los síntomas, no actúan contra la enfermedad.
Actualmente existe la cirugía con láser, pero no se maneja aún en nuestro medio, y además, luego de este tipo de cirugía, hay que tener gran cuidado con los factores de prevención porque se corre el riesgo de volver a padecerla.
Todavía está a tiempo, tome en cuenta las medidas preventivas y evite molestias futuras. Las mujeres modernas, en su mayoría, ya no usan medias, por eso debe cuidar la apariencias de sus piernas, porque se convierten en el centro de atención.
Cuadro clínico de aparición de várices
El cuadro clínico es variado e incluye desde el paciente asintomático, cuya única preocupación es el problema estético que comporta la existencia de várices, al paciente con la sintomatología característica (piernas pesadas, dolor, calambres, sensación de cansancio permanente, etc).
La sintomatología se va haciendo más intensa cuando comienzan a aparecer complicaciones por el estancamiento de sangre en la piel, que es cuando se produce una atrofia del tejido ceáneo con reacción eczematosa
y pruriginosa.
Usted debe de tener cuidado si presenta los siguientes síntomas:
Sensación de quemazón en los pies, coloración parda/grisácea de los tobillos o pantorillas, cansancio y pesadez en las piernas, fuertes dolores en los pies, hinchazón de tobillos, calambres nocturnos, hormigueo, fatiga y venas hinchadas bajo la piel de las piernas.
La presencia de estos síntomas indica que usted tiene que acudir de inmediato a un especialista para que aplique el tratamiento más adecuado según el grado de várices.