Honduras
La belleza viene de adentro, "somos lo que comemos", dice el refrán, y el encanto de nuestra piel depende principalmente de lo que degustamos.
Y es que la alimentación balanceada tiene mucho que ver con la lozanía de nuestra piel.
Hoy les hablaremos de los beneficios inigualables que nos proporcionan las frutas en el tratamiento y cuidado de la piel, especialmente en esta época de verano.
Sus propiedades retrasan los procesos de envejecimiento, rejuveneciendo e hidratan la piel y órganos vitales, proporcionan valiosas sales al organismo, beneficiando la belleza del cuerpo y especialmente la de nuestra piel.
Comer fruta es sinónimo de salud y de belleza. De allí que cada día son más las líneas de productos antiedad que utilizan principios activos basados en lo que la madre naturaleza nos ofrece, para potenciar su eficacia y hasta muchas de ellas están elaboradas a base de frutas que proporcionan las vitaminas A, B3, y C, que son esenciales en el cuidado de la piel.
Beneficios
La vitamina A contenida en la papaya y la naranja oxigena la piel, minimizando la aparición de arrugas, contribuye en la regeneración de los tejidos y neutralizar las sustancias químicas del ambiente.
La carencia de vitamina B3, que proporciona la toronja y la sandía, produce una piel seca y agrietada.
La vitamina C, por su acción antioxidante protege de los radicales libres que oxidan las células, nos proporciona colágeno, repara los vasos sanguíneos ilumina la tez mejorando la circulación, encuéntrela en todos los cítricos como la naranja y la piña.
Con el calor del verano nuestra piel puede sufrir deshidratación y la gran cantidad de agua que poseen las frutas las convierten en grandes aliadas contra este proceso, para el caso comer 100 gramos de melón equivale a tomar 100 ml (mililitros) de agua.
Consumo
La ingesta adecuada de frutas en nuestra dieta diaria es vital para aprovechar cada uno de las vitaminas, minerales, carbohidratos, aminoácidos y ácidos grasos.
La experta en nutrición, Sandra Vejarano, recomienda comer no más de cuatro porciones al día, porque las frutas tienen altos contenidos de azúcar.
La nutricionista aconseja que lo mejor es consumir la fruta fresca, "desde el mismo momento que la fruta sale del árbol comienza a perder su valor nutritivo", dice.
Si va a pelarla, procure no quitar parte de la pulpa, ya que debajo de la cáscara se concentra la mayor cantidad de fibra. De preferencia, consúmalas con la cáscara, acotó la experta en el tema.
Pero si quiere preparar un licuado, utilece la fruta entera, y consuma incluso la pulpa, no la filtre ni agregue mucha azúcar.
La vitamina C se pierde si espera mucho tiempo antes de tomar el licuado, principalmente en los cítricos, tómelos inmediatamente, ya que al fermentarse pierden enzimas y las propiedades de las vitaminas se degradan.
Si almacena un jugo por más de tres días ya solo está tomando agua con sabor, entre más diluido en agua esté el jugo menos nutrientes tiene, por eso recomendamos además de los jugos naturales comer la fruta entera, explicó la experta.
Si consume fruta enlatada prefiera aquella que ha sido envasada en agua o jugo.
La doctora Vejarano asegura que "es mejor consumirlas frescas porque las enlatadas están cargadas de azúcar, por lo que pierden el valor nutritivo, a veces se lo adicionan artificialmente pero no hay nada como lo natural".
En cuanto a las dietas a base de frutas, la doctora aclara: "Las monodietas pueden deteriorar la salud de las personas porque hacen que tenga deficiencia de otros nutrientes.