Honduras
Sus invalorables riquezas naturales e históricas son el tesoro mejor guardado que poseen. Los departamentos de La Paz y Comayagua se han convertido en una opción diferente para los miles de hondureños y centenares de extranjeros que están contando las horas para disfrutar las vacaciones de Semana Santa.
La zona central es vibrante: un frondoso valle, montañas impresionantes, rÃos desafiantes, cuevas, caÃdas de agua y balnearios forman parte de una extensa naturaleza, en su mayorÃa pocas veces explorada.
A esto se suma una fascinante arquitectura colonial, sitios arqueológicos y calidez humana y una impresionante riqueza religiosa, que complementan una importante alternativa turÃstica que ofrece el corazón de Honduras.
Riqueza paceña
Sobre el kilómetro 72 de la carretera hacia el norte inicia el destino turÃstico ofrecido por el departamento de La Paz. Aquà tendrá la oportunidad de adentrarse en la Ruta Lenca.
Qué mejor recibimiento puede tener un turista que visitar uno de los principales sitios arqueológicos de Centroamérica ubicado en Honduras, que se ha convertido en un paraÃso histórico por descubrir.
Entre la ciudad de La Paz y Yarumela se ubica el sitio arqueológico conocido como El Chilcal, que según expertos data de mil años antes de Cristo.
En La Paz se puede apreciar, además arquitectura colonial, una casa de la cultura, la ermita del Perpetuo Socorro, desde donde se puede ver el valle de Comayagua, y aguas termales, entre otras cosas de interés.
Entre los municipios de Cane y San Sebastián, a 12 km de la ciudad de La Paz, se encuentra el complejo turÃstico Ecotermal, que consta de piscinas termales para todas las edades y a diferentes temperaturas, rodeadas de un ambiente natural, canchas de fútbol y volibol, pista de cuatrimotos y lagunas.
Más cercano a la ciudad de La Paz se ubica el sitio denominado Aguacaliente, con apreciadas aguas termales.
En la Ruta Lenca se aprecian las virtudes de esta importante etnia nacional. En Marcala están las imponentes caÃdas de agua La Estanzuela y El Chiflador, asà como la cueva El Gigante.
Además, se puede disfrutar de caminatas por espesos bosques con gran variedad de flora y fauna.
Patrimonio comayagüense
Una mirada histórica de Honduras se puede vislumbrar en Comayagua. La Catedral, fundada el 8 de diciembre de 1711, es el Ãcono de la arquitectura colonial del paÃs, sustentada por otras iglesias católicas, museos, casa de la cultura y edificaciones que aún recuerdan esa época.
Las ruinas de Tenampúa y Los Naranjos son otra riqueza arqueológica de los primeros habitantes del paÃs. En su patrimonio natural se enumeran los parques naturales de Cerro Azul Meámbar, la zona protegida del Lago de Yojoa y Montaña de Comayagua, que consta de un bosque nublado y latifoliado.
Se suma la reserva biológica de Montecillos, el monumento nacional de las Cuevas de Taulabé, debidamente acondicionadas y que constan de una profundidad de 920 metros.
En la próspera Siguatepeque se puede disfrutar de pintorescos balnearios y diversas riquezas naturales, como el bosque de Calanterique. Siguatepeque se baña en aire puro de su valle arbolado, rodeado por montañas.
Debido a su ubicación, agradable clima, la hospitalidad de su gente y los altos niveles de seguridad ciudadana que existen en este municipio, muchos visitantes lo consideran un lugar ideal para residir.
Para hacer más placentero el recorrido por estos dos departamentos, los visitantes pueden aprovechar una región dedicada a la producción de hortalizas y frutas, sumada a pescas artesanales en embalses naturales y deliciosos bocadillos propios de este próspero sector del paÃs.