+ Especial de Verano 2010 ">
Honduras
A más de 150 kilómetros de la playa marina más cercana, los municipios del norte del departamento de El Paraíso son un destino turístico diferente que ofrece ríos de aguas refrescantes, chorros y cataratas, montañas, deliciosas aguas termales y sobre todas las cosas la proverbial hospitalidad de su gente.
El arte rupestre, las numerosas ventas de artesanías y las delicias de la tradicional panadería le dan a los municipios paraiseños un encanto gastronómico que muy pocos se atreven a resistir.
Cerca de Tegucigalpa y bellísimos parajes
Partiendo de Tegucigalpa por la carretera CA-6 es posible viajar por una vía asfaltada hasta el puesto aduanero de Las Manos en la frontera con Nicaragua.
Es un recorrido de solo 125 kilómetros que se cubre en dos horas. El eje carretero de Tegucigalpa a Danlí permite conexiones a los municipios de Güinope, San Antonio de Flores y San Lucas, a la altura de la Escuela Agrícola Panamericana de El Zamorano.
También desde El Zamorano es fácil llegar a San Antonio de Oriente, uno de los pueblos de la ruta minera, inmortalizado en sus cuadros por José Antonio Velásquez.
Más adelante, a la altura del kilómetro 51 se encuentra Ojo de Agua y desde allí es posible llegar a Yuscarán, por una carretera pavimentada que se desliza entre curvas bordeadas de pinos.
Siempre en Ojo de Agua, es posible virar a derecha y llegarse a la Villa de San Francisco, San Juan de Flores o Cantarranas y conectar en solo treinta minutos con la carretera de Olancho, pasando por Talanga.
Más adelante y siempre a bordo de la carretera llegamos a Morocelí, Jacaleapa, San Matías y una decena más de municipios y aldeas con bellas estampas de la tierra hondureña.
Belleza escénica y espiritualidad en Danlí
En Danlí, sin duda, salta a la vista la belleza colonial de la ciudad vieja española con los portones de madera, los techos de tejas de barro cocido, los artesonados centenarios de madera y el civismo y la hospitalidad de los habitantes del lugar.
Danlí posee una alta montaña accesible por carreteras secundarias en vehículos de doble tracción. En la montaña de El Águila impresionantes chorros de agua se desprenden como una cabellera suelta y revientan contra las piedras en el fondo de las barrancas.
Venga a Oropolí
No deje de ir a Oropolí: allí lo esperan deliciosas aguas termales, la impresionante muestra de arte rupestre en el lugar conocido como Las Pintadas y también carnosos tamarindos de carnes agridulces, sandías rojas de pulpas morbosas y melones de exportación para saciar la vista y el paladar.
Desde Oropolí usted puede ir a Yuscarán, la cabecera departamental, y volver a la carretera pavimentada que lo llevará, según usted vaya a derecha o a izquierda, a Tegucigalpa o a Danlí en solo 40 minutos.