Honduras
Hoy le presentamos la segunda y última parte de esta entrevista con el escritor Julio Escoto. Como siempre, ofrece interesantes puntos de vista sobre el panorama actual de la literatura hondureña y también hablamos de sus nuevos libros y proyectos.
Al finalizar esta entrevista, pese a mi juventud, no me queda más que decirlo: tenemos Julio Escoto para rato, para seguir disfrutando de su escritos y grandiosas novelas.
¿Qué sugiere usted para superar esta deficiencias de la actual generación en la literatura?
Bueno, lo primero de ellos es generar una cultura de lectura para todos, que los escritores puedan vender sus obras a precios accesibles y que esta carrera sea muy bien remunerada. Además veo que estamos siendo muy conformistas, hay algunos que con una edición de 1,000 ejemplares creen que es suficiente, siempre hay que ir por más.
Además, una sana recomendación para todos es que siempre manden sus libros al extranjero a participar en concursos para que sus obras sean conocidas en otros países, porque si no hay intercambio con literatura de otros países, no habrá una evolución del estilo.
¿Por qué cree usted que en Honduras hay poco apoyo a la literatura?
Hace mucho tiempo que no se ve una feria de libros por estos rumbos, por ejemplo. No tengo la respuesta exacta. por ejemplo, nosotros acá teníamos un movimiento que se llama Escritores al Parque, donde todos nos íbamos a la plaza a presentar nuestros libros, a conversar con la gente y firmar nuestras obras y desapareció de repente. Ahora a lo que llaman Feria de Libro acá son exhibiciones de libros en descuento. Necesitamos las ferias de libros verdaderas, cursos para jóvenes y adultos que deseen escribir, no hay producción de libros experimentales. La Secretaría de Cultura, por ejemplo, debería apoyar estos proyectos emergentes.
De igual manera necesitamos suplementos culturales en los diarios. Cabe mencionar que todo esto es retroceso, se debe según los maestros a la influencia de la televisión, que a través de una imagen y sonidos no hace más fácil la comprensión de un mensaje.
Su columna de EL HERALDO es una de la más leídas y más buscadas, ¿cual es la preparación previa a escribir una?
Estoy permanente trabajando mi columna. Por ejemplo, los jueves en la noche ya la tengo lista y ya el viernes estoy pensando sobre cuál será el siguente tema. Y eso lo hago porque sé que hay muchas personas que están pendientes de ella, y por eso escribo con el corazón para mis lectores. Cada dato presentado en la columna está sustentado para que tenga el rigor académico y científico. De igual manera trato de que cada uno de ellos refleje mi personalidad, que no es muy clara, lo digo con honestidad. Algo que también deseo destacar es el respeto de EL HERALDO hacia mis escritos, ya que a pesar de que muchas veces discrepamos, nunca me han tocado una palabra de mi columna.
Hablando de sus libros, destaca uno sobre todos, “Madrugada”, al cual la crítica lo ha ubicado en la cúspide de la literatura centroamericana. ¿Sigue vigente en la actualidad?
Es un libro ambicioso, me tardé 12 años en escribirlo y terminarlo, ese libro lleva mucha investigación. Trata sobre muchos temas, por ejemplo, dedico un apartado a los piratas que llegaron a Honduras, fueron alrededor de 60 páginas, pero para escribirlas tuve que leer alrededor de 30 libros sobre el tema. Lo simpático de esta novela es que yo trato de mostrar una visión de la historia centroamericana y particularmente de la hondureña, una versión novelada. Y claro, la búsqueda de la identidad hondureña está presente, como en todas mis novelas.
Lo curioso es que cuando la novela sale, en 1992, salieron unos mil ejemplares y tardó en venderse seis años; a mí me decepcionó, es más, dije no vuelvo a escribir novela, a la gente no le gusta leer. En ese entonces Seymour Mentor, célebre crítico americano, publicó un largo ensayo donde elogia grandemente el libro, y ahí sí fue un fenómeno. Pero tuvo que venir de fuera alguien para que la gente se interesara en ella.
Actualmente viene una edición de coleccionista de su novela “Bajo el almendro... junto al volcán”, ¿qué podremos encontrar en ella?
Esta novela es de imaginación y es una edición de lujo. Es un escrito fuera de serie en el país, cara porque es para coleccionistas. Incluye 20 acuarelas del artista Fito Pérez inspiradas en partes del libro y está traducida al inglés. De igual manera, estoy promocionando la novela “Magos, mayas, monjes, Copán”, sobre un golpe de Estado hacia un gobernante maya.
En ella el lector podrá conocer cómo en esa época ya existían grandes influencias de poder económico sobre el Estado. Quiero destacar que, coincidentemente, esta novela concuerda con los acontecimientos del año pasado, pero la escribí hace dos años.
¿Qué está leyendo actualmente Julio Escoto?
De todo un poco, la cantidad de libros que me regalan de fuera y adentro es impresionante, tengo una mesa pendiente de muchos libros que me esperan por leer. Por ahora leo a “El negro del Narciso” de Joseph Conrad, y este me llama mucho la atención porque Conrad escribió un libro que sirvió de base para la película “Apocalipsis ahora”, y siempre se ha identificado por escribir historias grandiosas. Otro también es “Memoria histórica de la literatura centroamericana”, de Nicole Caso, donde ella hace un análisis muy interesante sobre la literatura hondureña.
¿Qué proyectos vienen a futuro para Julio Escoto?
Tengo varias presentaciones de libros. Esta semana por ejemplo mostraré un mini libro que se llama “Lectura postraumática de la guerra”, basado en los hechos de la mal llamada Guerra del Fútbol de 1969 entre Honduras y El Salvador. Además estamos preparando ya el tercer tomo de la “Historia de Honduras en el siglo XX”.