Estados Unidos
Genio y figura... eso es lo que demostró Michael Douglas en la alfombra roja del estreno de Wall Street: Money Never Sleeps. Ni el cáncer de garganta que le fue diagnosticado en las últimas semanas ni el intenso tratamiento de radiación y quimioterapia que le está debilitando, consiguieron frenarle.
Douglas, de 65 años, paseó por la alfombra roja del teatro Ziegfeld de Nueva York para mostrar junto con Oliver Stone y Shia LaBeouf el apoyo a su nuevo estreno. "Siempre lo he dado todo por mi trabajo. Y ahora más".
Douglas puso al mal tiempo buena cara pero no renunció a la ironía. "El momento no puede ser peor. Podía haber disfrutado más del estreno", admitió.
Es la vuelta de Gordon Gekko, el personaje que consolidó su carrera como actor. También fue Gekko quien le consiguió el Oscar como mejor actor. "No puedo negar lo mucho que me gusta esta película", admitió entre sorbos de agua y zumo de aloe para hidratar su garganta.
Aunque Douglas insistió en la precariedad de su voz por culpa de un tumor "cada vez más pequeño", lo único que quebró sus palabras fue hablar del cáncer. "Mi plan es aguantar y lamerme las heridas. Llevará tiempo, pero pelearé y ganaré".