Honduras
Mario Vargas Llosa, Nobel de Literatura 2010, presentó el pasado miércoles su nueva novela "El sueño del celta" y reconoció que el premio le ha cambiado la vida, pero no sus ansias de seguir escribiendo.
"Voy a seguir hablando, escribiendo. Es el placer supremo", dijo Vargas Llosa en una multitudinaria rueda de prensa en la Casa de América de Madrid. "A mí me encontrará la muerte con la pluma en la mano".
Vargas Llosa, 74 años, comparecía de nuevo ante los medios tras la concesión del Nobel y lo hacía en Madrid, su lugar de residencia, donde la prensa lo recibió con una sonora ovación.
El autor aseguró que sufre el acoso constante de las entrevistas, que las rutinas diarias que tanto adora han saltado por los aires y que apenas duerme dos o tres horas al día.
"Nunca estuvo entre mis aspiraciones literarias ganar el Nobel... mi aspiración es escribir buenas novelas, que se leyeran como yo he leído libros que me han cambiado la vida", manifestó.
Sobre el esperado discurso de aceptación del Nobel, que recibirá el 10 de diciembre en Estocolmo, prefirió de momento "guardar el secreto" sobre su contenido.