Estados Unidos
El sentido del humor de Will Ferrell es muy especial. Tan especial que a veces es difícil saber si habla en serio... o en broma. Y aunque el doblaje en español de la película Megamind no lo aproveche al máximo, la gracia del personaje principal realmente la creó él, más allá de la voz que se escucha en la versión original. Y rodeados del lujo del hotel Four Seasons en Beverly Hills, logramos entrevistarlo... fuera de broma.
- ¿Es verdad que está filmando una película completamente en español con Gael García Bernal y Diego Luna?
- Sí. Diego y Gael no pueden ser mejores. Es genial tenerlos en este proyecto, por el solo hecho de haberse comprometido con esta loca película, hecha completamente en español. Los dos son buenísimos como personas y son fantásticos actores de comedia también. A mí me encantó trabajar con ellos.
- ¿Y usted habla español?
- No (ríe).
- ¿Al menos aprendió algo con Gael García Bernal y Diego Luna?
- Un poquito, sí (lo dice en español... y sin ningún acento).
- ¿Y en la película de dibujos animados Megamind hay alguna influencia latina?
- La historia original de Megamind seguro que fue sacada de una telenovela en español. ¿No? A lo mejor no quieren contarlo, pero debe ser la verdad (risas). El drama del romance es muy latino, como las curvas del personaje de Tina Fay.
- ¿Entre tanta fama, alguna vez se sintió solo y miserable, como le pasa al personaje de Megamind, en la película? ¿Sin nadie alrededor, sería capaz de mantener el mismo sentido del humor?
- La verdad, yo siempre quise salir a navegar por el mundo en un bote hecho a mano, construyendo el barco yo mismo. Y conseguí que hicieran un barco para mí, pero al segundo día que salí al mar, me di cuenta que no soy un marinero ni tengo el más básico conocimiento para navegar. Ni siquiera me había preocupado por los víveres. Y en ese momento que estaba solo, me sentí un miserable. Sentí que lo tenía todo y ahí me di cuenta que no. Es un buen ejemplo para ilustrar la pregunta.
Muy cerca de Hollywood, en la ciudad de Irvine, Will Ferrell nació el 16 de julio de 1967. Y fue en University High School de Irvine, donde también dio sus primeros pasos como comediante, encargándose de los anuncios diarios, con diferentes voces. Con la ambición de llegar atrás de un micrófono más profesional, soñaba con ser relator de deportes cuando se inscribió en la Universidad del Sur de California.
Llegó a trabajar por un tiempo en NBC Sports, hasta que se dio cuenta que conseguía muchas más risas cuando improvisaba con sus infaltables bromas en medio de los cursos de radiodifusión. Así fue como decidió crear el grupo de improvisación The Groundings, junto con otros compañeros que terminaron trabajando juntos en el famoso programa de TV Saturday Night Live (En verdad, Will Ferrell le ganó a Steve Carell el tan preciado puesto en SNL). Para ser honestos, al principio, Will ni siquiera parecía ser el mejor, aunque fue ganando popularidad con diferentes imitaciones, como el Emmy que ganó por imitar al entonces Presidente George Bush. En total, estuvo siete temporadas seguidas de Saturday Night Live, convirtiéndose en el actor que más ganaba, al cobrar 350,000 dólares por episodio, al mismo tiempo que intentaba pasar al cine.
Se lo pudo ver por un instante en la película Naked Gun 33 1/3 durante la parodia de “Los intocables”, además de otras películas como Austin Powers, Supertar o The Lady’s Man (justo el mismo año 2000 que se casó con su actual esposa, Viveca Paulin). Para cuando dejó la TV por el cine, Will Ferrell se hizo todavía más famoso con las comedias Elf y The Anchorman, antes de destacarse mucho más que Nicole Kidman en Bewitched o con aquel personaje secundario del cómico nazi que la gente tan bien recuerda en The Producers. Ni hablar de la producción independiente Stranger than Fiction con un rol más importante que Dustin Hoffman o los últimos protagónicos en Blades of Glory y Semi-Pro.
Pero entre tantas películas, era hora que sus hijos Magnus (5), Mattias (3) y el bebé Axel (cumple un año el 23 de enero), también puedan disfrutarlo un poco más en cine. Será cuestión de saber si ellos fueron la gran razón por la cual Will Farrell aceptó la nueva película de dibujos animados “Megamente”.
- ¿Sus hijos tuvieron alguna influencia en la decisión de filmar una película de dibujos animados?
- La decisión se basó en tratar de hacer una película de dibujos animados con Dreamworks. Y por eso no consulté la decisión con mis hijos... como si los consultara con algo (ríe). ¡Vivimos en un hogar demasiado estricto! Pero hablando en serio, mis hijos vieron algunos comerciales y supongo que les intriga el hecho que yo sea el que puso la voz de este hombre de traje y cabeza azul.
- ¿Todavía no vieron la película?
- Mis hijos todavía no vieron Megamind, pero se les nota la emoción. Es la primera vez que comentan sobre alguno de mis trabajos.
- ¿Qué opinan ellos de su posible boda con Tina Fay entonces?
- (Risas) Vale aclarar que nuestra boda es solo por razones publicitarias. Obviamente, mi verdadero matrimonio de diez años no es para nada cierto (más risas, demostrando que es otra de sus bromas).
- ¿Personalmente encuentra alguna similitud con el personaje de Megamind?
- ¿Las características que comparto con el personaje Megamind? Tengo muchísimos pantalones apretados que guardo en una caja fuerte. Y hay una parte de mi cuerpo que no puedo mencionar, que también es azul. Es un defecto genético. Eso es lo que comparto con este personaje.
- ¿Alimenta el ego el solo hecho de ser el personaje principal de una película de dibujados animados?
- Bueno, tampoco puedo considerarme que estoy al frente o en el centro de un elenco tan excelente.
- Pero la película se llama Megamind, como el nombre de su personaje y si mira bien el póster, su personaje también está ubicado en el centro de la foto...
- Supongo que entonces soy el personaje principal de la película (risas). Lo cierto es que yo realmente jamás había hecho algo parecido antes. Y la historia me encantó, siento que es algo muy original. Hacer esta película fue realmente emocionante.
El dibujo animado Megamind toma bastante en broma las clásicas aventuras de superhéroes, teniendo en cuenta la historia de un villano, Megamind, que al contrario de las clásicas historias, el mal supera al bien cuando él finalmente vence al superhéroe Metro Man (que interpreta Brad Pitt en la versión original). Pero después de semejante logro, Megamind se da cuenta que no tiene sentido vivir sin luchar contra un superhéroe y genera otro llamado Titan (Jonah Hill), que en vez de utilizar los superpoderes para el bien, pretende destruirlo todo.