Estados Unidos
Por primera vez, desde que ganó el Oscar como Mejor actor, entrevistamos a Jeff Bridges para hablar de la repercusión que tiene semejante premio, justo cuando está por estrenar dos películas tan diferentes como la historia de vaqueros True Grit con Matt Damon y la futurística producción de Disney Tron, con el mismo personaje que ya había interpretado 20 años atrás. Y como si estuviéramos en medio de un túnel del tiempo, en Beverly Hills hablamos en el presente sobre una historia del futuro que él ya vivió en el pasado.
¿En algún momento dudó aceptar la vuelta al cine con el mismo personaje que ya había hecho casi 30 años atrás? Sí. Siempre tengo dudas de tomar cualquier decisión en mi vida. Mi madre lo llama “bulla”, soy muy lento, como si tuviera un desorden mental porque soy muy difícil para tomar decisiones (ríe). En este caso me preocupaba que pudieran lograr algo bueno con toda la nueva tecnología. Y Disney hizo un trabajo precioso. Eligieron un director que nunca antes había dirigido una película. ¿Te imaginas la presión? Y también trajeron al director de la versión original, Steve Losberger, porque es como el padrino de todo esto, la fuente de un mito. Y por eso me decidí, me gustó la idea de usar el mito de un mundo moderno con el desafío de la tecnología, haciendo surf por esa misma ola, mostrando una historia que demuestre que tenemos que tener cuidado hacia donde queremos ir en este mundo moderno.
¿Es cierto que al estilo Avatar manipularon su cuerpo digitalizado como un personaje virtual? Si, bueno, ese fue otro tema, uno de los momentos más escalofriantes del rodaje de Tron fue cuando escanearon todo mi cuerpo para meterlo en una computadora, de una sola vez. Apenas tuve que pararme delante de una luz y después de escuchar un extraño ruido, ya estaba listo. ¿No te parece increíble?
¿Cómo reaccionó cuando se vio tan joven en su reproducción digital de la película? Fue asombroso. Para empezar, como actor, para mí, significa que ya puedo interpretar personas de cualquier edad. Me encanta mejorar en el cine. Cuando en una película el personaje envejece, siempre se busca otro actor para mostrarlo más joven. Y con algo así, todo se hace más lento. Pero ahora, el avance tecnológico permite mostrarte con cualquier edad. Es remarcable.
Cuando el padre Lloyd Bridges ya era famoso, Jeff en realidad no quería ser actor. Pero papá Bridges fue muy persuasivo como para convencerlo de aparecer por primera vez delante de cámaras, en la serie de TV Sea Hunt.
De la misma forma, el padre también tuvo que convencerlo que dejara las drogas y Bridges finalmente maduró lo suficiente, consiguiendo éxito propio, cuando lo nominaron al Oscar por la película The Last Picture Show, en 1971. Apenas tres años más tarde, volvieron a nominarlo por el rol de Thunderbolt and Lighfoot.
En 1984 llegó la tercera nominación cuando protagonizó Starman y entró con el pie derecho en el nuevo milenio, con otra cuarta nominación por la película The Contender, donde Jeff había interpretado al presidente de Estados Unidos. Claro que tuvo que esperar hasta la quinta nominación, (cuatro décadas después desde la primera), para llevarse el Oscar a su casa.
¿Hasta qué punto influyó el Oscar en su vida? ¿Cambió algo en particular? Yo creo que sí, pero todavía no pude darme cuenta por completo porque al día siguiente del Oscar me fui directo a trabajar con la película True Grit, Y no paré desde aquel entonces. Por eso no pude darme cuenta si cayó alguna catarata de guiones o algo parecido.
¿Y en el lado personal? Fue maravilloso. El reconocimiento de mis propios compañeros es algo fabuloso. Y lo bueno es que al haber ganado con una película sobre música, el costo es muy diferente. Voy a cumplir 61 años y aunque vengo haciendo música desde que era adolescente, es algo que había dejado a un lado.
¿Ganar el Oscar significa haber logrado la perfección como busca su personaje en la película Tron? ¿La perfección para quién? ¿Quién es perfecto? Si quiero algo específico a cualquier precio, puede llevarme a un lugar muy extraño. Hay que preguntarse lo que realmente queremos. Hay un libro maravilloso que debe estar en la biblioteca de mi personaje Flynn, porque pedí que lo pusieran. Es de un budista del Tibet, con el título “El mito de la libertad”. Tenemos que fijarnos más en lo que hacemos.
¿Y en términos tecnológicos, disfruta los avances como Internet? Tengo cierto amor y odio con Internet, porque ocupa demasiado de mi tiempo, como contestar tantos emails... tengo un website (jeffbridges.com) que me divierte actualizar.
¿Las épocas eran muy diferentes en la década del 80, cuando filmó la película original de Tron? ¡No había Internet! Me acuerdo la sabiduría o la ignorancia de aquel director que llenó las paredes del estudio con videogames gratis. Ahí estábamos todo el tiempo con el equipo de filmación. Tenían que insistir que yo fuera a trabajar, porque me la pasaba jugando con la excusa “Me estoy preparando”.
¿Y qué tan diferente fue el rodaje de la película original en comparación con esta nueva versión mucho más moderna? Aquella la habíamos filmado en 70 mm en blanco y negro con algunos efectos especiales, pero esta... solamente con el hecho de haberla creado sin cámaras se tornó en una idea increíble. Cuando me lo dijeron yo no podía creer que solo íbamos a estar en un estudio de color verde donde cientos de sensores me iban a apuntar a mí, en vez de cámaras, para capturar todos mis movimientos adentro de una computadora. Eso solo parece ciencia ficción y fue la pura realidad.
¿Cambia en algo el estilo de actuación con los avances tecnológicos que por ejemplo captan sus movimientos para hacer una película sin cámaras? Sí, resultó un desafío, por no tener la relación con los lentes y a mí me gusta tener vestuario y una buena escenografía. Ayudan a crear la ilusión. Y cuando faltan es como volver a la infancia, cuando no teníamos nada y lo imaginábamos todo. Es algo que no me gustó, pero fue un buen ejercicio de actuación y cada vez más, vamos a trabajar así, en cine.
¿Es verdad que la idea de convertir a su personaje en un estilo de hippie o maestro Zen fue sugerencia suya? Yo soy muy amigo de un maestro Zen que se llama Burnie Glassman. Él vino al estudio como asesor, buscando que mi personaje dejara de pelear, esperando que el Universo cambiara por sí solo. Y su hijo es el que ahora llega y cambia todo.
Algo más
Fecha de Nac.: El 4 de diciembre de 1949
Sus premios: Ganador de un Óscar, de un Globo de Oro y el Premio del Sindicato de Actores.
Casado con: Susan Geston con quien tiene tres hijas.
Pequeña pantalla
A finales de la década del 50 y durante la década del 60 comenzó a participar en la pantalla chica donde intervino en algunas series.