Estados Unidos
Al estilo de Black Eyed Peas, Usher y el ex guitarrista de Gun’s N’ Roses, Slash, el show de medio tiempo de la final de fútbol americano fue todo un espectáculo.
Luces, dinámicas coreografÃas realizadas por cientos de bailarines y un vestuario compuesto por trajes psicodélicos, a imagen de la recién estrenada cinta The Tron Legacy, fueron algunos de los elementos que cautivaron a los miles de simpatizantes de los Packers de Green Bay y los Steelers de Pittsburgh.
Mientras que Christina Aguilera fue abucheada porque se le olvidó parte de la letra del himno nacional estadounidense. Donde debÃa cantar "O’er the ramparts we watch’d, were so gallantly streaming", Aguilera sorprendió con una estrofa nueva: "What so proudly we watched at the twilight’s last reaming".
"Era un sueño que tenÃa desde los siete años", habÃa dicho dÃas antes. Pero más bien fue una pesadilla para la artista.
El espectáculo de intermedio duró alrededor de 13 minutos. Los aficionados y la teleaudiencia fueron sumergidos en un mix de canciones del grupo Black Eyed Peas, que cantó algunos de sus temas más gustados, entre ellos I Gotta Feeling, Boom Boom Pow, Let’s Get It Started, Where Is The Love y su más reciente éxito The Time. Intervino Slash, ex guitarrista de Guns N’ Roses, quien junto a Fergie interpretó el clásico Sweet child o’ mine. Además, Usher y Will.i.am tuvieron su propio show. A pesar de que el espectáculo ha sido criticado por el sonido de los micrófonos, que falló varias veces, y porque las voces de los Black Eyed Peas no estaban afinadas, fue del agrado de millones de espectadores en todo el mundo.
El concierto de descanso arrancó con Fergie, Will.i.am, Apl.de.ap. y Taboo descendiendo de un platillo. Era el inicio de su actuación más multitudinaria. Y quizás tanta atención logró disminuir su habitual energÃa sobre los escenarios.
Eso y que sus voces en directo y los problemas de sonido no ayudaron demasiado. Para compensar, cientos de bailarines compusieron una impresionante coreografÃa.
La guitarra de Slash amortiguó en parte el desanimo de los Black Eyed Peas. Sin duda el que más emoción y energÃa puso fue Usher, que volvió a dar una lección de ritmo y voz.
Millonarias inversiones
Como cada año, la atención mediática sobre la Super Bowl (final de la NFL, liga de fútbol americano) se dividió entre el terreno deportivo (Los Packers de Green Bay ganaron el encuentro por 31-25 ante los Steelers de Pittsburgh) y el publicitario. La tradición en Estados Unidos dicta que los anuncios más caros del año en televisión se emiten durante este partido.
El año pasado, el precio por segundo de los anuncios era de cerca de 60,000 euros. Este año, los anunciantes podrÃan haberse gastado hasta 3 millones de dólares (2.2 millones de euros) por cada anuncio publicitario de 30 segundos de duración.