Honduras
Cómodamente sentado, espero que las luces se apaguen y se corra el telón. El misterio comienza en las penumbras del Teatro Francisco Saybe en San Pedro Sula. He llegado a ver la obra No. 150 del Circulo Teatral Sampedrano y si Dios quiere, de ahora en adelante, trataré de verlas todas y compartirlas con ustedes.
La Sra. Vernon platica con su sobrino. La joven viuda espera invitados a su casa, sin saber que este será el más terrible fin de semana de su vida. Pronto, las cosas se complican; odios, amores y desamores comienzan a mostrarse y el ambiente se vuelve pesado, denso, irritante. Con la noche, llega la violencia.
"La extraña señora Vernon" es una obra de misterio policíaco de la escritora española Mary Francis Colt (seudónimo de María Fernanda Cano). El asesinato está presente y el espectador se ve envuelto en una serie de inquietantes circunstancias que complican resolver el misterio. ¿Son los celos los causantes? ¿Es el dinero el móvil? ¿Odio familiar? A lo largo de casi dos horas, los personajes irán mostrando sus verdaderas caras, brindando pistas aquí y allá de sus intenciones y razones para estar en la casa ese fin de semana.
Sin embargo, más allá de la obra teatral hay otra obra: la del Círculo Teatral Sampedrano. Óscar Barahona, con 33 actuaciones a lo largo de su carrera, dirige su obra número nueve, acompañado en la subdirección con Edgardo Villalobos, quien ha actuado en 19 obras. Junto a ellos, los experimentados Waldina Bográn (12 obras), Elías Enrique Zablah (10 obras) y Martha de Valenzuela (5) brindan el soporte de la experiencia para que nuevas estrellas surjan en las tablas del Círculo: Dax Marcell, Miguel Yánez, Meily Suyen Sanchez, Jimmy Cruz y Moisés Orellana alcanzan sus actuaciones dos, tres y cinco. Finalmente, dos jóvenes talentosas comienzan a hacer sus pininos: Astrid Puerto y Cinthia Mejía hacen su debut teatral. El Círculo se renueva.
Una noche a principios de los años sesenta, un grupo de amigos se reunió para tratar de fomentar el buen teatro en San Pedro Sula. Sin intenciones de lucro personal, aquel grupo quijotesco inició una cruzada que se convertiría en baluarte cultural de la ciudad industrial de país. Hablar de arte en San Pedro Sula es hablar del Círculo Teatral Sampedrano. Generaciones tras generaciones de sampedranos hemos crecido asistiendo a sus obras de teatro.
Mas importante aun es el hecho de que el Círculo siempre ha sido autosostenible económicamente; no depende de ninguna subvención estatal o municipal para continuar produciendo. Es esta solidez la que les permitió construir su propio teatro; el más moderno del país. Algo que no cualquier grupo cultural puede proclamar. Y nadie puede poner en duda la calidad de sus escenografías, vestuarios o cualquier otro elemento de la producción. Eso sin mencionar que una obra como "La dama de las camelias" logró más de 20,000 espectadores. Un éxito todavía sin comparación en San Pedro Sula.
Los aplausos me señalan que la obra ha terminado. El telón se cierra de nuevo y estará listo para que mañana viernes, una vez más a las ocho de la noche, un grupo de nuevos quijotes se tomen de las manos y eleven sus plegarias por brindar un buen espectáculo.