Estados Unidos
Aunque el público lo prefiera como Batman, Christian Bale tuvo que alejarse por completo de aquel estereotipo para ganar el Oscar que se llevó este año con la película The Fighter.
Y en pleno Teatro Kodak, pudimos compartir el festejo, lejos de la alfombra roja y los flashes de las cámaras, muy cerca de las frescas emociones, apenas unos minutos después de haber ganado la gran pelea del Oscar.
¿Ahora que ganó el Oscar significa que no lo veremos más como Batman?
No, no. Estoy a punto de filmar una película en China ahora, mismo. Y cuando termine, vuelvo directo a Batman. Absolutamente, habrá mucho más Batman.
¿Será un Batman... con barba?
(Ríe) No te preocupes, me la pienso afeitar en el camino.
¿Cuánta importancia tiene un Oscar para usted?
Obviamente los otros actores que estuvieron nominados en la misma categoría de Mejor actor secundario son fenómenos, actores increíbles.
Pero también hay muchísimos otros actores que se merecen estar ahí. A mí me encanta el motociclismo y es como decir quién llega primero, quién es más rápido. El Oscar no tiene nada que ver con eso. No hay primeras posiciones. Es algo muy extraño, es cuestión de opiniones muy abstractas. Pero al mismo tiempo, no puedo dejar de emocionarme porque un grupo de personas muy talentosas decidieron que yo me lo merezco.
¿Y qué opina de las campañas de publicidad que rodean las entregas del Oscar como si fueran elecciones presidenciales?
Lo genial es que estuve en China por un mes y no tuve que soportar nada de eso. No participé de ninguna campaña.
Siempre pensé que la interpretación, el trabajo actoral, tiene que ser suficiente mérito y si hubiera perdido, hubiese dicho lo mismo.
No me hubiera arrepentido de nada.
¿Sabe el lugar exacto donde pondrá el Oscar?
Sé que voy a llegar a casa y apenas me lo agradezca mi hija pienso ponerlo donde ella quiera.¿Alguna anécdota que se lleva como un buen recuerdo de la ceremonia? Te cuento: En mitad de la ceremonia, estaba en el bar, con mi esposa y el verdadero Dicky, pensando que era como las otras entregas de premios donde te permiten entrar y salir sin problema. Y desafortunadamente me perdí el discurso de Melissa Leo porque no me dejaron volver a la sala hasta el siguiente corte comercial. Literalmente me dejaron golpeando la puerta, con Dicky gritando "Déjennos entrar".
¿Quiere decir que se perdió el insulto de Melissa Leo que censuraron en TV, tal como le había pasado a usted en la entrega del Globo de Oro?
Me perdí el insulto, sí, pero estoy acostumbrado con los míos (ríe).
Eran las seis y media de la tarde cuando Reese Witherspoon abrió el sobre con su nombre en el Teatro Kodak. Y en medio de la emoción del momento, Christian Bale demostró su sorpresa al plantear "¿Qué estoy haciendo en medio de gente tan talentosa? Es un honor". Y superando el límite de 45 segundos, después de agradecerle al director y al verdadero Dicky Eklund que él interpretó, llegó el momento personal de mencionar a "mi maravillosa esposa que es el mástil de las tormentas de mi vida".
¿Se olvidó de agradecer a alguien en particular?
Cuando uno sube allá arriba a dar un discurso es tremendo. Solo espero no haberme olvidado de mencionar a Mark (Whalberg), Melissa (Leo), Amy (Adams) y Jack (McGee). ¿Los mencioné?
Sí, sí, a ellos los nombró así, sin apellidos.
Fantástico, genial, es un alivio.
Y la verdad es un alivio ver que Christian Bale también haya ganado el Oscar, porque está irreconocible en la película The Fighter interpretando un verdadero ex boxeador que vive recordando el único éxito de haber noqueado a Ray Sugar Leonard, mientras la adicción a las drogas se interpone con el presente objetivo de entrenar al hermano que interpreta Mark Whalberg.
¿Diría que el personaje de la película The Fighter es el favorito de su carrera?
Cada rol que tengo lo trato como un querido amigo. Cuando subí a recibir el premio, hubo un punto donde agradecí a David O. Russell por comunicar nuestro trabajo en un modo que significa algo para el público. ¿A nivel personal aprendió algo en particular con el rodaje? Me halaga cuando alguien, cualquier persona, se me acerca y dice que se emocionó por una interpretación. Lo adoro.
Es evidente que perdió muchísimo peso para interpretar al personaje de esta película y ya había hecho algo parecido en la película Rescue Dawn. ¿Al aceptar el trabajo en The Fighter, no pensó dos veces en el sacrificio físico que iba a necesitar?
Simplemente me encantó el personaje y recién después de un tiempo me puse a pensar que tenía que interpretar un boxeador adicto al crack. ¿Cuántos adictos al crack gordos conoces? Ahí me di cuenta de lo que tenía que hacer. La verdad, yo nunca tomé clases de actuación. No fui a una escuela de teatro ni nada parecido. Y siempre siento que tengo que prepararme más, mientras otras personas saben donde van.
Una vez vi a Jimi Hendrix, adoro el talento de ese hombre, su cruda habilidad de comunicar con la guitarra... y vi como sangraban sus dedos entre las cuerdas.
Siempre pienso en eso, es lo que me inspira a trabajar siempre al máximo.
¿En este punto de su carrera hay algo que no haría por una película?
Hago lo que sea si siento que es necesario para una película. Hay gente que lo ve como una trampa y no lo es. Piensan que es fácil dar una interpretación tranquila, con solo perder mucho peso. ¿Pero sabes lo que lleva hacer algo parecido?, y si es necesario, lo volveré a hacer. Estoy poniéndome un poco viejo ahora y puedo reconocer que si me paso demasiado, a lo mejor no pueda volver. No tengo la misma mentalidad que tenía unos años atrás, cuando me sentía invencible. Ahora tengo una hija, quiero ser inteligente y pensar en el futuro. Pero estoy feliz de haber hecho lo que hice.