Estados Unidos
Fabián W. Waintal, nuestro colaborar en el séptimo arte radicado en Los Ángeles, le presenta hoy diversos momentos que usted no pudo apreciar de la 83 gala de los premios Oscar ocurrida el domingo anterior. Esta es una entrega exclusiva para nuestros fieles lectores.
Puntuales. Con el fondo de las montañas nevadas y un sol reluciente (había llovido el resto de la semana), los invitados empezaron a llegar muy temprano, desde las tres de la tarde, aunque la ceremonia no comenzaba hasta las cinco. Anne Hathaway fue la primera en llegar, mucho antes que James Franco, preparados para presentar la esperada entrega del Oscar.
Seguridad. Como siempre, cerraron el acceso al público de las calles que rodean el Teatro Kodak y ni siquiera el Metro paró en la estación que queda justo en el mismo complejo. Los famosos, como el resto de los invitados también pasaron por máquinas rayos X, como las del aeropuerto, aunque una carpa blanca disimulaba el operativo, en la entrada de la alfombra roja.
Musical. Además de sorprender con la presentación del Oscar, Anne Hathaway confirmó otra singular trabajo, en televisión, aceptando una participación especial en el programa musical de Fox Glee, donde además de cantar tendrá el extraño rol de la lesbiana tía del actor gay Chris Colfer.
Viaje. Las estatuillas del Oscar de las categorías Mejor actor y Mejor actriz cruzaron todo el país para llegar hasta Hollywood porque habían estado expuestas desde el 23 de febrero en una exhibición especial de la Terminal Central del Vanderbilt Hall, en Nueva York.
Credenciales. Nada menos que 5,005 medios internacionales solicitaron credenciales para la ceremonia, pero solo 283 fueron acreditados oficialmente.
Extra. Desde el sitio oficial de Internet en Oscar.com ofrecieron un acceso público detrás del escenario, donde los fans podían seguir viendo a los famosos como la cámara delante de un micrófono de agradecimiento con el cartel Thank You Cam, donde los ganadores tuvieron más tiempo del límite impuesto de 45 segundos. Y aunque las entradas no están a la venta al público, el sitio ofreció una entrada ‘premium’ por cinco dólares, para ver múltiples cámaras de 360 grados, la sala de peinado y maquillaje y la recepción con champán, además de la infaltable alfombra roja.
Debut. Con sus jóvenes 15 años, Hailee Steinfeld declaró que realmente sigue con los estudios desde la casa con el sistema ‘homeschooling’ para poder trabajar como actriz. Y aunque la comparan con Jodie Foster, ella admira mucho más a Diane Lane y a Natalie Portman.
Familiar. Jeff Bridges solo había recibido dos entradas para la ceremonia, pero además de ir con su esposa Susan, insistió tanto en llevar a las hijas Isabelle (30), Jessica (27) y Haley (25), que en la Academia hicieron una excepción y le consiguieron tres entradas más, solo para ellas.
Sola I. Fue la primera aparición pública de Scarlett Johansson desde que se divorció oficialmente de Ryan Reynolds el 14 de diciembre pasado, además adelantó que volverá con el personaje de la viuda negra en The Avengers y ahora mismo está en medio del rodaje de la nueva película We Bought a Zoo con Matt Damon y la hermanita de Dakota Fanning, Elle.
Facebook. Aunque estuvo nominado por la película Social Network, que trata sobre los orígenes de la red social más famosa, Jesse Eisenberg fue a la entrega del Oscar sin haber actualizado el ‘status’ de su propia cuenta de Facebook.
Cruce. Matthew McConaughey estuvo en la ceremonia para presentar el Oscar en las categorías Mejor edición de sonido y Mejor mezcla de sonido, pero curiosamente no emitió el menor sonido cuando se cruzó en la sala del teatro con su ex... Penélope Cruz (ni siquiera la saludó cuando ella se quedó sola porque Javier Bardem había ido al escenario para presentar con Josh Brolin los premios al Mejor guión).
Apodo. Descubrimos que los amigos de Justin Timberlake lo llaman solo por las iniciales “JT’ (shey-ti) y a él no le preocupa en lo absoluto; “Justin Timberlake es un nombre demasiado largo, así que si me quieren llamar JT, me parece bien”. Una más: cumplió 30 años, hace menos de un mes, el 31 de enero.
Pelado. Geoffrey Rush estaba completamente calvo y no es por ninguna apuesta del Oscar, sino por una obra de teatro que está haciendo en Australia.
Pelea. Mark Whalberg dijo que en su casa todavía tiene el ring de box que mandó a construir para entrenar especialmente para la película The Figther y suele usarlo todo el tiempo, con sus famosos amigos George Clooney, Brad Pitt y Matt Damon.
Sin bebé. Todos esperaban poder ver al nominado Javier Bardem con Penélope Cruz y su bebé en brazos. No pudo ser. El bebé apenas tiene cuatro semanas de vida y ya perdió la oportunidad de desfilar por su primera alfombra roja del Oscar... En casa, bien pudo haber jugado con las estatuillas que tienen Penélope y Javier.
Con bebé y sin nombre. Natalie Portman hablaba orgullosa del embarazo del bebé que espera con el coreógrafo Benjamín Millepied. Y con sus radiantes 29 años, dice que todavía está buscándole el nombre “Pero te aseguro que no se va a llamar Oscar”, contó entre risas.
Bebé con nombre. Por su lado, muy bien acompañada por su esposo el cantante Keith Urban, Nicole Kidman también habló públicamente sobre el alquiler de vientre con el que tuvieron un segundo bebé hace apenas dos meses, el 28 de diciembre pasado. El nombre elegido fue Faith, que significa ‘fe’ en inglés “porque necesitamos mucha fe durante todo el proceso del embarazo”, comentó Nicole “El segundo nombre es Margaret, como mi abuela, que tuvo su último bebé a los 49 años”.
No tan sola. Sandra Bullock también volvió a la entrega del Oscar... sola, después de haberse divorciado de Jesse James, apenas dos meses después de haber ganado su Oscar el año pasado. Pero, según ella, el verdadero premio que hoy disfruta es el bebé Louis que adoptó en Nueva Orleans. La nota graciosa: cuando saludó en español con un “Hola” a Javier Bardem y le dijo a Jeff Bridges que ya había ganado el año anterior y que era hora que deje que gane otro.
Cambios. Anne Hathaway tuvo nada menos que nueve cambios.
Ovación. Fue la que recibió Billy Crystal cuando los más famosos de la platea lo recibieron aplaudiéndolo de pie, demostrando que lo extrañan después de haber presentado ocho entregas del Oscar, antes de presentar un emotivo homenaje para otro de los legendarios presentadores del Oscar, Bob Hope.
Privilegiados. En la primera fila del Teatro Kodak estaban muy bien ubicados Jeff Bridges, Jesse Eisenberg, Halle Berry, Penélope Cruz, Hugh Jackman y Helena Bonham Carter con el esposo Tim Burton, mientras Steven Spielberg estaba tres asientos atrás. Natalie Portman también estaba en la primera fila, pero en el costado derecho del escenario, suficientemente cerca como para no tener que caminar demasiado por el embarazo, cuando subió a recibir el Oscar como Mejor actriz por la película Black Swan.
Competencia. Cuando ya habían pasado casi tres horas de la ceremonia, la película The King’s Speech apenas había recibido un solo Oscar (como Mejor guión original) mientras que Inception marcaba la delantera con cuatro Oscar, Social Network lo seguía muy cerca con tres estatuillas, mientras ‘The Fighter’ ganó otras dos, gracias a los actores de reparto Melissa Leo y Christian Bale y Toy Story 3 lo empató en las obvias categorías Mejor dibujo animado y Mejor canción original, igual que Alice in Wonderland con los Oscar de Mejor vestuario y Mejor maquillaje. Pero el final de la ceremonia, en realidad marcó la diferencia, cuando después de las ocho de la noche, la película The King’s Speech ganó la categoría Mejor actor con Colin Firth además de cerrar la noche con los premios como Mejor dirección y Mejor película, con un total de cuatro Oscar de las doce nominaciones.
Fiesta. Apenas después de la ceremonia, cuando las cámaras de TV se apagaron, las escaleras mecánicas del Teatro Kodak se llenaron de famosos que subieron hasta la terraza donde estaba ubicado un salón exclusivo para la gran fiesta del Governors Ball. Hubo paella española y el mexicano tequila Patrón, además de unas dulces estatuillas Oscar de chocolate, con una botellas doradas de champán Moet & Chandon.