Honduras
Los acuerdos de duelo siguen llegando para expresarle a la familia del laureado poeta hondureño Roberto Sosa, las muestras de pesar por su inesperada pérdida. Otra de las empresas que se une al dolor que embarga a toda la comunidad literaria hondureña e internacional es la editorial Guaymuras.
Guaymuras fue la agrupación que trabajó muy de cerca con Sosa, pues en las instalaciones de esta se imprimieron muchas de las obras de este recordado artista de la pluma y el tintero.
A título personal, grandes personalidades del mundo literario latinoamericano han querido manifestar su pesar por la irreparable pérdida de uno de los poetas más exquisitos, según sus propias palabras. Para la sección Vida es un honor ser el canal elegido por varios extranjeros para expresar sus sentimientos y compartir con la familia doliente, y el pueblo catracho en general, sus anécdotas vividas con Roberto Sosa.
"Sosa vivirá en nuestra memoria por siempre"
El poeta cubano Luis Manuel Pérez Boitel, ganador del Primer Premio iberoamericano de Poesía Juegos Florales de Tegucigalpa, escribió el mismo día de la muerte de Sosa estas líneas en su memoria, que quiso compartir un fragmento de él con los lectores de diario EL HERALDO:
"Si, yo vivo aquí, o más bien muero. Aquí donde la sombra purísima del niño cae en el polvo de la angosta calle. Nada me haría negar, decirle al mundo, que volviera a descubrir nuevamente bajo el cielo de Tegucigalpa al poeta Roberto Sosa, cuando me daba la bienvenida aquella noche de abril, que me abrazaba y dedicaba alguno de sus libros, con cierto sigilo, durante los días en que visité su país. El escrito de él que más admiré desde un principio fue el llamado "Los pobres".
"América entera llora la pérdida de un ser valioso"
El embajador de poetas del mundo en Bolivia, Francisco Azuela, nos reveló que con el poeta Roberto Sosa se conocieron a finales de 1976 en Tegucigalpa, en compañía de otros poetas, escritores y pintores.
"Del poeta Sosa podría decir muchas cosas, y de su obra poética también.
Fue un ser cuyas ideas siempre fueron coherentes con su existencia. Tenía una gran calidad humana y era muy solidario, un amigo de verdad, amigo del pueblo, del hombre y de la palabra. No nacen hombres así todos los días.
Sus ojos tenían una luz verde almendrada llenos de vida. A mí me gusta especialmente su libro "Los pobres", porque es una llaga de amor en la ternura de la aurora y del tiempo. Se siente y se aprende mucho del lenguaje de su poema.