Mónaco
Un año más, y siguiendo los pasos de otras familias reales, los príncipes Felipe y Matilde de Bélgica y sus cuatro hijos: Elisabeth, Gabriel, Emmanuel y Eleonor, han querido compartir un divertido posado en familia en el que, como no podía ser de otra manera, los pequeños de la casa han sido los protagonistas.
Tras asistir el pasado fin de semana a la boda del príncipe Alberto y Charlene Wittstock en Mónaco, los herederos y sus hijos disfrutaron de un día lleno de actividades en el centro educativo Archéosite, en Aubechies (Bélgica), donde se recrea fielmente el medio ambiente de esta región "de la teja y el ladrillo" desde la época neolítica hasta la gallo-románica.
Aprovechando cada minuto de su visita, pudimos verlos en diversas actividades.