Estados Unidos
Rodeados de ‘glamour’ y ‘celebrities’. Así ha terminado el viaje de tres días en California de los Duques de Cambridge. Como si de estrellas de cine se tratara, la pareja asistió a la cena ‘Brits to match 2011’, organizada por la Academia Británica de Cine y Televisión (BAFTA), y de la que el príncipe Guillermo es presidente desde 2010. El objetivo de esta gala es promocionar a nuevos talentos británicos en la meca del cine y promover su trabajo con directores y productores americanos.
Pero si uno de los dos se llevó aplausos y halagos a su llegada al teatro Belasco, situado en el centro de Los Ángeles, esa fue Catherine que, luciendo un vaporoso vestido de Alexander McQueen en un tono lavanda muy claro, unos pendientes prestados por la reina Isabel II y ‘clutch’ y sandalias de Jimmy Choo deslumbró, una vez más, por su sencillez y elegancia.
Y es que si algo ha destacado del estilo de la duquesa durante este viaje ha sido su versatilidad a la hora de elegir el ‘look’ más adecuado a cada situación. Guillermo, por su parte, optó por un clásico esmoquin negro y pajarita.
Catherine y Guillermo fueron recibidos como auténticas estrellas del celuloide y quisieron saludar a los cientos de curiosos y admiradores.