Honduras
La mayoría de niños no son nada receptivos para consumir vegetales y verduras y esto se ha convertido en una tarea difícil para las madres que quieren que sus hijos crezcan sanos y fuertes.
Pero es muy común que muchas de ellas piensen que la batalla está pérdida, asegurando que no pueden hacer que sus pequeños le tomen sabor a esta importante fuente de alimentación. Pero como no hay guerra perdida hasta que se entra a luchar al campo de batalla, qué mejor que sea una especialista en el tema la que nos brinde algunos consejos básicos para que logremos que los pequeños adoren comer verduras y frutas.
Para Ileana Aguilera, médico y cirujano especialista en nutrición y dietética, este es un proyecto a dúo, la complicidad con el infante será el motor que los impulse a tomar un nuevo giro en su alimentación.
Aguilera asegura que la "reducción del consumo de verduras en la actualidad ha originado un desequilibrio en la dieta diaria que afecta nuestra salud y la de nuestros hijos, ya que no se puede cubrir sus necesidades diarias de vitaminas".
Los pequeños siempre dicen que nos les gusta o que les da asco y es aquí precisamente que usted se encuentra ante el reto de cómo conseguir que las coman sin rechazarlas y sin que la comida se convierta en una lucha de poder.
No resulta fácil hacer que los niños coman de todo. La especialista dice que pensemos en nosotros mismos, no comemos de todas las verduras y hay muchas que todavía no nos gustan. Pero otras que de pequeños no comíamos, de adultos hemos conseguido educar el paladar.
¿Cuánto tenemos que agradecer a nuestras madres que consiguieron hacernos comer casi de todo? Y ahí encontramos la respuesta, en intentarlo muchas veces. La constancia y una buena educación en alimentación es importante para llevar una dieta equilibrada y desempeñar un papel importante en cualquier etapa de la vida.
Comer con colores
Como sabemos que el terreno que vamos explorar no es nada encantador para los pequeños, es bueno buscar estrategias que hagan que los niños quieran comer frutas, verduras y vegetales.
Una de ellas es la idea que seguro a su hijo le encantará: El menú cromático ¡un color para cada día! Anímele a que le ayude en su preparación, vera que divertido es para ellos y esto les animará a comer lo que ellos mismos han preparado.
Otro factor a tomar en cuenta es consumir la porción indicada, es necesario saber la cantidad de calorías diarias que una persona necesita y esto es calculado por un médico nutricionista. Pero de manera general una porción equivale a una media taza de verduras cocidas y la cantidad diaria recomendada en niños es de 1 a 2 porciones y de 2 a 3 en adolescentes.
Existen múltiples razones para consumir más vegetales y hortalizas entre ellas el hecho de que contengan muchos nutrientes esenciales para prevenir, tratar e incluso curar enfermedades por la simple y sencilla razón los componentes de los vegetales son una fuente innumerable de vitaminas que crean defensas en nuestro organismo.
Consejos a seguir
• Intentarlo varias veces:
Existen multitud de sabores en las verduras que los niños aprenden a descubrir cada vez que prueban algo nuevo.
No siempre les gustará lo que comen a la primera, así que habrá muchas ocasiones en las que necesitarán intentarlo varias veces hasta que se acostumbren al sabor.
Si no le gusta, no le fuerce demasiado. De esa manera evita que haga una mala asociación del sabor y la comida. Finalmente, aunque rechace la comida varias veces, si se le va cambiando la verdura, terminará probándola y acostumbrándose.
• Ser su modelo comiendo verduras Los niños se fijan en los mayores más de lo que usted piensa y ante cualquier detalle con la comida que pueda ser insignificante para nosotros, ellos lo adoptarán inmediatamente.
Un truco para motivarles es cuando haya verdura en la mesa que se sirva y al probarla diga: ¡Um, qué rico está!, o ¡estaba deseando comer de esta verdura! Los niños también los querrán imitar y seguro que los sorprenderán algún día diciendo lo mismo que usted.
• Fomentar la elección
Para cenar puedes preguntarle dos opciones que prefiera de verduras que tenga preparadas. Con ello consigue que el niño sienta que su opinión cuenta. También resulta ser una pista para los padres a la hora de saber qué es lo que más le gusta y aprovechar la ocasión para introducir nuevas recetas. Usted tendrá que probar hasta descubrir las que le gusten.
• Añadir las verduras a comidas que al niño le gusten. Si por ejemplo cocinas espagueti puedes aprovechar para agregar verduras partidas finas y mezclarlo todo.
Fuente de salud
Los vegetales se clasifican, muchas veces, de acuerdo con la familia botánica a la que pertenecen; pero desde el punto de vista del menú, en el que deben considerarse el valor nutritivo y el factor estético, lo más adecuado es clasificarlos según la parte del vegetal que se usa en la alimentación.
Clasificación. Potasio y sodio. Los vegetales y hortalizas son ricos en potasio y ayudan a eliminar la retención de líquidos, propia de los alimentos ricos en sodio. Por esta razón, al consumir vegetales y hortalizas prevenimos la hipertensión y la hinchazón de vientre y piernas provocada por la retención de líquidos.
Grasas y calorías. Los vegetales y hortalizas son alimentos que carecen de grasas y son pobres en calorías, por lo que ayudan a mantener el peso y combatir la obesidad. El resultado es menos colesterol y triglicéridos y por tanto, menos patologías cardiovasculares.
Minerales. Las verduras son ricas en minerales como hierro, zinc, fósforo, potasio, calcio, magnesio o cobre, micronutrientes imprescindibles para el buen funcionamiento de nuestro organismo.
Vitaminas, fibras y antioxidantes. El aporte vitamínico de los vegetales y hortalizas tiene efectos muy beneficiosos para el organismo. Por ejemplo, la vitamina A y C mantiene fuertes nuestras defensas contra las infecciones mientras que las vitaminas del grupo B fortalecen nuestro sistema nervioso. Las fibras ayudan a regular el transito intestinal y, por su parte, los antioxidantes reducen considerablemente el envejecimiento y previenen la aparición de determinados tumores.
Mucho se habla acerca de los beneficios de las verduras en nuestra salud y de su influencia en los mecanismos de defensa en el sistema inmunológico y esto es totalmente cierto, nos dice nuestra entrevistada.
El sistema inmunológico es aquel que nos defiende contra infecciones, inflamaciones e incluso cáncer.
Todos los nutrientes y vitaminas antes mencionadas mejoran nuestra salud, previniendo enfermedades como colesterol, triglicéridos, diabetes y obesidad infantil.
Hoy en día es muy frecuente la obesidad infantil y sus complicaciones, como la diabetes infantil, colesterol y triglicéridos elevados, cáncer en la niñez, entre otros. Sin embargo, una adecuada nutrición indicada por un médico nutricionista, basada en todos los grupos alimenticios e incorporando las verduras, sin duda aseguran la prevención, tratamiento e incluso se curan muchas enfermedades.
La falta de verduras en nuestra dieta puede dar lugar a un cuadro de cansancio, tensión muscular, calambres e incluso temblores. Esto es debido a que hay un déficit de Magnesio y Potasio, minerales.
Una alimentación equilibrada y sana es aquella que proporciona todos los nutrientes necesarios para el crecimiento, manutención, reproducción y bienestar físico y mental al ser humano e imparte al organismo proporciones adecuadas de agua, proteínas, vitaminas, sales minerales, grasas e hidratos de carbonos.