Honduras
Una nueva generación de artistas del pop está dando mucho de qué hablar y ha logrado desbancar en algunas ocasiones a los bien llamados reyes del pop.
Nombres en el ruedo anglosajón como Harren Crris, Adele, Lea Michelle, Nicky Minajje, Lady Antebellum y Ke$ha, están posicionándose de los diales catrachos y se convierten en los consentidos de los jovencitos que gustan de este ritmo.
Todos ellos en reiteradas ocasiones confiesan que para llegar a sobresalir y aparecer en el gusto del público, el camino que han tenido que recorrer es muy difícil, lleno de muchas envidias y dualidades de labores.
Muchos de ellos han tenido que ser su propio manager, coreógrafos y publicistas, porque no han sido apadrinados por ningún grande. Tirando del hilo, empiezan a salir más nombres y en diferentes frentes: Bruno Mars, cotizado compositor, es una especie de Stevie Wonder emo que viste de jazzman de los años 30 y lleva sombrero y tupé roquero B.o.B. Y mientras el mundo se cansa de esperar el nuevo álbum de Justin Timberlake, aparecen los rostros pálidos de Mike Posner (en EE UU) y Plan B (en Inglaterra) para mezclar R&B, pop, soul y hip hop.
Pero los latinos no se quedan atrás en la producción de personajes, quienes tienen cualidades suficientes para desbancar a muchos que se han dormido en sus laureles. Mexicanas como Dulce María y Paty Cantú, el grupo italiano Il Volo, que se ha consagrado en Latinoamérica, y el ídolo Prince Roice completan la lista de los nuevos rostros del pop que enloquecen a más de uno.