Cuba
El lÃder cubano Fidel Castro acusó este miércoles a la Organización de Estados Americanos (OEA) de ser cómplice de los "crÃmenes" de Estados Unidos, y tildó de "proeza" la "rebeldÃa" latinoamericana en la Asamblea General que debate en Honduras el retorno de Cuba a la institución.
"La OEA fue cómplice de todos los crÃmenes cometidos contra Cuba", dijo Castro en su columna publicada en la prensa, tras señalar que es injustificable la existencia de esa organización que excluyó a la isla comunista en 1962.
El ex gobernante cubano, de 82 años, consideró "ingenuo creer que las buenas intenciones" del presidente de Estados Unidos, Barack Obama, "justifiquen la existencia de esa institución".
En su artÃculo titulado "El Caballo de Troya", Castro aseguró que ni un solo paÃs de América Latina puede negar que fue en algún momento "vÃctimas de las intervenciones y agresiones polÃticas y económicas" de gobiernos de Estados Unidos.
Reprochó a la OEA por abrir "las puertas al caballo de Troya que apoyó las Cumbres de las Américas -de las que Cuba está excluida-, el neoliberalismo, el narcotráfico, las bases militares y las crisis económicas".
Castro añadió que "las intervenciones y el saqueo procedentes" de Estados Unidos son causa de "la ignorancia, el subdesarrollo, la dependencia económica, la pobreza, el rechazo de los emigrantes, el "robo de cerebros" y "las armas sofisticadas del crimen organizado".
"Al resistir las agresiones del imperio más poderoso que haya existido jamás, nuestro pueblo luchó por los demás pueblos hermanos de este continente", agregó el lÃder comunista.
Aunque el Gobierno cubano ha rechazado tajantemente un regreso de Cuba a la OEA, Castro destacó la "batalla" que libran paÃses como Venezuela y Honduras en la Asamblea para que sea derogada sin condiciones la resolución que excluyó a la isla por su régimen marxista-leninista.
"Nunca se vió tanta rebeldÃa. La batalla es sin duda dura (...). Haberla librado es ya de por sà una proeza de los más rebeldes", subrayó.
En ese sentido exaltó el discurso del presidente hondureño Manuel Zelaya y declaraciones del mandatario ecuatoriano Rafael Correa, quienes opinaron que la OEA "debe ser reformada y reincorporar a Cuba o de lo contrario tendrá que desaparecer".
"Cuba no es enemiga de la paz, ni reacia al intercambio o la cooperación entre paÃses de diferentes sistemas polÃticos, pero ha sido y será intransigente en la defensa de sus principios", manifestó.
Los 34 paÃses de la OEA no lograron el martes un consenso para derogar la resolución de 1962, pues Estados Unidos insiste en que se debe exigir a Cuba una apertura democrática para que vuelva a la organización.