Honduras
Las excursiones que salían cada domingo desde barrio Villa Adela, lideradas por don Rigo, terminaban casi siempre en felicidad.
El estadio Nacional era como la segunda casa de la familia Padilla Reyes y entre los hermanos Erick, Rigo, Eleázar y Esdras, Rigo peleaba por tener en sus manos la camiseta número 11 del Olimpia, la de su ídolo Wilmer Velásquez.
“Desde chiquito fui Olimpia, siempre íbamos al estadio y yo iba más que nada por ver al Matador, incluso mi primer gol en la Liga lo celebré como él, hincado en el banderín de esquina y con el dedito en dirección del cielo”.
Los Padilla Reyes son muy religiosos. Papá Rigoberto es el creador de la JAH, una iglesia evangélica que ha hecho famosa una bandera en el sector de Populares del Nacional con sus iniciales: JAH (significa Jehová Ama a Honduras).
Papá Rigoberto es confeso fanático del Ciclón, así que los clásicos capitalinos ya empiezan a producir calorcito en el espacio familiar.
- Vos sos Olimpia y ahora jugarás contra el Motagua de tu papá y de tus hermanos Esdras y Eleázar, ¿ya se los han imaginado esos duelos?
- Sí, desde que se supo lo de mi vinculación a Olimpia hemos estado bromeando con mis hermanos y ya sentimos que los clásicos van a ser bravos.
- ¿Y en la familia cómo va a estar el apoyo?
- Acá dicen que nos van a apoyar a los dos... ja, ja, ja... estarán a corazón partido. Mi papá es Motagua y mi mamá no sabe nada de fútbol, ella nos apoya a nosotros.
- ¿Y qué sentís al estar cerca de conocer a Wilmer, ahora no como rival sino como compañero de equipo?
- Uy, cumpliré mi sueño de estar a la par de mi ídolo, jugar a su lado en un estadio; aparte, de jóvenes todos queremos estar en un equipo grande y se me ha dado, pero tengo que trabajar el doble para ser titular y demostrar lo que valgo.
¿Y quién es él...?
El segundo fichaje de Olimpia rumbo al Clausura del próximo año (el primero fue Carlos el Tatín Morán) se llama Rigoberto Padilla, un comodín que recién acaba de cumplir 23 años (justo el primero de diciembre, por lo que “el fichaje fue mi mejor regalo de cumple”) y que se acomoda a cualquier posición del medio para adelante, “desde cipote mi vocación siempre fue irme al ataque, cuando llegó Edwin Pavón a Hispano me hizo jugar como contención, pero luego he pasado por varias posiciones: delantero, puntero, mediapunta, soy un comodín”.
Justo lo que ocupa este Olimpia, que cerró la fábrica con número rojos en la delantera y que se está empezando a proveer de figuras nacionales de relativo éxito.
- Dicen que esta camisa pesa, Rigo, ¿estás preparado para este reto?
- Sí, lo primero es que soy de la capital y siempre quise regresar. Conozco el ambiente y eso no será problema; luego, he estado en procesos de Selección con Reinaldo Rueda y Alexis Mendoza y ellos siempre le inculcan a uno que hay que pelear por todo.
- Bien. También tenés claro que Olimpia no es Hispano, ¿verdad?
- Sí, por supuesto. Sé que en Olimpia hay una responsabilidad doble porque acá se pelean copas, nada más y nada menos... Yo fui campeón de la Concacaf con la Sub 23 y sé lo que es levantar una copa, es todo, es lo máximo, así que sé a lo que llego a Olimpia.
Y si la semana inició increíble (celebró su cumple el lunes con el notición del año), a Rigo apenas le resta esperar el citatorio oficial para acudir al primer día de pretemporada blanca, “me mantengo haciendo gimnasio y corriendo”... Y el abrazo con su ídolo, por ahora, tendrá que esperar.
Juan de Dios Castillo solo espera cumplirlo
“Yo tengo contrato”
Juan de Dios Castillo está terminando de arreglar asuntos personales y su cabeza no deja de dar vueltas, tratando de sacar las mejores conclusiones del 2-3 ante Real España, que supuso el fin del tenebroso semestre blanco, “aunque las conclusiones las sabrá la directiva primero que los medios”, aclara, tras un ajetreado día en busca de las conexiones aéreas que le permitan estar el fin de semana en México y juntarse con el resto de su familia.
A pedido de Zona, el Cuate le respondió con serenidad a los críticos que le han estado machacando culpabilidad por los cambios que ordenó en el segundo tiempo del clásico moderno.
“Mira, Ramiro Bruschi es un jugador que se entrega totalmente y al final se quedó sin aire, aparte que lo habían golpeado mucho, lo saqué porque vi que necesitábamos aire fresco; cuando entramos al camerino en el mediotiempo, Bonieck me dijo que sentía un malestar en la garganta, que la sentía seca, y que le era difícil seguir así, entonces metí a Dani y, por último, Ramón hizo un buen esfuerzo, pero ya después no marcaba a Carlos Palacios, entonces España nos estaba apedreando el rancho por esa zona, por eso lo saco”.
El timonel no quiere hablar tanto de esa noche, apenas resume que su equipo perdió el pase a la final por “errores de marca, no saber manejar el resultado y también nos perjudicó la roja que le mostraron a Yobany ávila”.
Lo que viene...
Pasado el trauma posteliminación, Juan de Dios ya ve el futuro, siempre sentado en el banquillo del Más Popular como dicta su contrato firmado hasta junio de 2009.
“No tengo que hablar con nadie, hay un contrato y se tendrá que cumplir, en estos días me reuniré con la directiva para presentarles mi informe y hablar de lo que se viene”, concluyó el adiestrador ex Santos y Gallos Blancos.